La Eurozona se hundió aún más en la recesión en el cuarto trimestre de 2008, con un retroceso del 1,5% del Producto Interior Bruto (PIB), una caída sin precedentes en su historia que muestra la gravedad de la crisis económica y alimenta las tentaciones proteccionistas que dividen al Viejo Continente.
Es el retroceso más fuerte del PIB en un trimestre desde la creación de la Eurozona en 1999. La cifra de -1,5% es mucho peor que el -1% registrado en Estados Unidos para el mismo periodo.
Se trata además del tercer trimestre consecutivo de repliegue de la actividad en la zona euro (integrada por 15 países hasta el 31 de diciembre de 2008, y 16 desde el 1 de enero de 2009 con el ingreso de Eslovaquia), ya que el PIB se había contraído 0,2% en el segundo y tercer trimestre de 2008.
«Las últimas cifras del PIB para la zona euro confirman que la recesión se agrava ahora de manera alarmante» en Europa, comentó la economista Jennifer McKeown, de Capital Economics.
Según cifras recalculadas para la Eurozona, «la baja más fuerte antes de ésta fue un retroceso de 1,2% en 1974», subrayó esta experta.
De su lado, la Unión Europea en su conjunto (UE-27) entró oficialmente en recesión en el cuarto trimestre del año pasado, con un retroceso de 1,5% del PIB que se suma al repliegue de 0,2% registrado en el anterior trimestre, precisó la oficina europea de estadísticas Eurostat.
Los economistas definen la recesión como dos meses consecutivos de contracción de la actividad.
A pesar de la debacle actual, el crecimiento de Europa para el conjunto de 2008 se mantuvo positivo gracias a un buen primer semestre, y alcanzó el 0,7% en la zona euro y el 0,9% en la UE-27.
En España, el PIB cayó un 1% respecto del tercer trimestre, su segundo retroceso consecutivo, con lo cual el país entró oficialmente en recesión por primera vez desde 1993.