He aquí la traducción libre de artículos de cuatro columnistas europeos, relativos al presidente Barack Obama, publicados por The Week, en EE.UU. Los leí y me pareció apropiado transferirlos a los lectores de La Hora en Guatemala.
La brillante promesa del presidente Obama “Ha sido oscurecida un poco” dijo Mathis Vogel en el Hamburger Abendblatt, de Alemania.
Cuando fue electo en 2008, Europa vio a Obama como “una gran esperanza”; el que restauraría a los Estados Unidos en su rol de líder mundial, después de la catastrófica presidencia del despreciado George W. Bush. Hoy, a los europeos aún les parece bien, pero menos apasionadamente. El último sondeo de la encuesta Pew pone el soporte europeo para la política exterior de Obama en un 63%, abajo del 78% en 2009. La mayoría de los europeos se oponen a su perorata de guerra contra sospechosos de terroristas, que mata a tantos civiles en Pakistán y Yemen. Aun así, una fuerte mayoría de europeos lo quiere ver reelecto.
Sin embargo, es culpa de nosotros los europeos que su retorno a la Presidencia no sea una cosa segura, dijo Rita Siza en el Público, de Portugal. Hay una “Conexión umbilical entre la crisis de la deuda soberana que se cierne sobre Europa y el resultado de la elección presidencial estadounidense.” Ni uno solo ha ganado una reelección en Europa desde que emergió la crisis financiera en 2008. Algunos pueden alegar que los Estados Unidos son diferentes, una vez que no impusieron medidas impopulares de austeridad y, por el contrario, optaron por inyectar dinero a su economía con un estímulo “Salvando negocios e incrementando oportunidades de empleo” ¿Cómo puede culparse a Obama, se preguntan, si las malas políticas europeas han martillado la economía estadounidense? Bueno, en justicia, no se le puede culpar, ¿Pero quién ha dicho que el público estadounidense es justo?
Se debe reconocer la escala de la crisis en los Estados Unidos, dijo Mariusz Zawadski en La Gazeta Wyborcza, de Polonia. Los europeos asumimos que nos tocó lo peor de la crisis financiera porque el euro está solo sobreviviendo y nuestro desempleo es tan alto. Una tasa de desempleo de poco más del 8%, como la de los Estados Unidos, “Sería una señal de prosperidad, no de estancamiento, en muchos países europeos.” Pero estamos viendo indicadores erróneos. El promedio de las familias estadounidenses de clase media perdieron un tambaleante 40 por ciento de su valor neto durante la baja. Ese empobrecimiento de la clase media es la razón principal de la enorme brecha de desigualdad, “La que está ahora al mismo nivel al que estaba antes de la Gran Depresión en los 1930´s.” Con razón los estadounidenses quieren un cambio.
Y con razón Obama, repentinamente, le está poniendo atención a Europa, dijo F. E. Müller en el NZZ am Sontag de Suiza. Cuando fue electo, recuerden, dijo ser la representación de “El presidente pacífico”, criado en Hawai e Indonesia, orientado hacia Asia. Enfocó su política de comercio hacia Asia y “consideraba a Europa como algo que ya ocurrió.” ¡Qué diferencia la que puede hacer una pequeña crisis del euro! Hoy en día Obama es nuestro mejor amigo, les da cálida bienvenida a los líderes europeos y aprovecha cada oportunidad que tiene para arrimarse y darse una platicadita con el canciller alemán, Ángela Merkel. Es un “total retorno” hacia una región que fue recientemente tomada como sin importancia. “El destino de Obama está en las manos europeas.” -Y él lo sabe.