Europa declara la guerra al cambio climático


La preocupación por el clima, que cada dí­a se vuelve más feroz contra el ser humano, preocupa a la Unión Europea, por lo que hoy presentaron su programa para detener el calentamiento global. En la imagen, unos turistas se toman fotografí­as en Japón, bajo una intensa tormenta de nieve.

La Comisión Europea reveló hoy los objetivos de cada paí­s del bloque para cumplir con su «histórico» plan de lucha contra el cambio climático, cuyo costo será de tres euros por semana y por persona hasta 2020, y según el cual la industria deberá pagar para tener derecho a contaminar.


Como se esperaba, el plan presentado por Bruselas demanda un importante esfuerzo de los industriales del Viejo Continente y será objeto de duras negociaciones con los gobiernos nacionales de los 27 miembros de la Unión Europea (UE), preocupados por la competitividad de sus economí­as.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo que se trata del «paquete de medidas más completo del mundo» para luchar contra el recalentamiento planetario, con un costo de «tres euros por semana y por persona» de aquí­ a 2020.

Según Durao Barroso, el costo de la factura anual del plan se limitará al 0,5% del PIB (Producto Interior Bruto) de la UE, es decir unos 60 mil millones de euros (unos 87 mil millones de dólares).

Decidida a convertirse en lí­der mundial en la lucha contra el recalentamiento planetario, la UE se habí­a comprometido en marzo de 2007 a reducir en un 20% las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 2020 con respecto a los niveles de 1990.

La UE también habí­a acordado elevar al 20% el porcentaje de energí­as renovables (eólica, solar, biomasa, geotérmica) en el consumo total del bloque en 2020, contra 8,5% actualmente, y a aumentar al 10% el uso de biocarburantes en el sector del transporte para el mismo año.

Como quedó dicho, las propuestas presentadas por Bruselas se centran en un esfuerzo considerable de la industria pesada, responsable de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE (más de 2 mil toneladas de toneladas en 2005), y que a partir de 2013 deberá pagar para contaminar.

«El sector de la electricidad, responsable de la mayor parte de las emisiones de la Unión Europea, deberá pagar en forma completa desde el inicio del nuevo régimen en 2013», indicó la Comisión, en referencia a las cuotas de emisiones de CO2 que hasta el momento otorga en forma gratuita y cuyo valor es de 23 euros (unos 33 dólares) por tonelada/carbono.

«Otros sectores industriales, como la aviación, lo harán en forma gradual», agrega Bruselas, que incluye en esta modalidad a los productores de aluminio y amoní­aco.

Sin embargo, Durao Barroso advirtió que si no hay acuerdo internacional sobre el cambio climático con Estados Unidos y los paí­ses emergentes, la UE «actuará» y volverá a otorgar en forma gratuita a sus industriales las cuotas de emisión, para obligar en cambio a los importadores de productos no europeos a pagar por ellas.

En cuanto a la otra mitad de las emisiones contaminantes de la UE, las mismas provienen de los transportes, la agricultura y los residuos, que deberán ser reducidas en un 10% para 2020.

Según los objetivos planteados por Bruselas, España deberá reducir sus emisiones en un 10% de aquí­ a 2020, Francia el 14%, Dinamarca 20%, Bélgica el 15% y Suecia el 17%, mientras que los paí­ses del Este (Polonia, Bulgaria, República Checa) podrán aumentarlas de forma limitada.

Además, España deberá llegar a un porcentaje del 20% de energí­a renovables en su consumo total energético en 2020, Francia al 23%, Alemania al 18%, Italia al 17% y el Reino Unido al 15%.

Como el plan debe ser aprobado por el Europarlamento y todos los Estados miembros, se espera una segunda fase de negociaciones muy complicada que deberí­a desembocar en un acuerdo hacia fines de 2008, según la Comisión.

Durao Barroso indicó que el costo de las medidas deberí­a ser compensado por los ahorros en importaciones de gas y petróleo de la UE, de 50 mil millones de euros anuales.

En cuanto a la venta de permisos para contaminar, estos deberí­an generar otros 50 mil millones de euros, monto que irí­a a parar a las arcas de los Estados miembros y servirí­a para financiar las innovaciones técnicas necesarias para la reducción de emisiones.

«El sector de la electricidad, responsable de la mayor parte de las emisiones de la Unión Europea, deberá pagar en forma completa desde el inicio del nuevo régimen en 2013.»

Informe de la Comisión