ETA mata a un militar en su tercer atentado


Agentes de la policí­a española reúnen evidencias tras la explosión de un carro bomba, atentado atribuido a ETA.

Un militar murió y otro resultó herido la madrugada de hoy al estallar un coche bomba frente a una academia militar en Santoña (Cantabria, norte), en el tercer atentado en 24 horas atribuido a ETA, que las autoridades calificaron de «demostración de fuerza» de la organización separatista armada vasca.


El brigada Luis Conde de la Cruz murió en la madrugada de hoy y otro militar resultó herido al explotar un coche bomba ante la escuela militar de Santoña después de que un interlocutor anónimo que dijo hablar en nombre de ETA, advirtiera de la inminencia de la explosión.

De la Cruz es la quinta ví­ctima mortal de ETA desde que la organización armada puso fin al alto el fuego permanente en junio de 2007, que de hecho habí­a roto el 30 de diciembre de 2006 con un atentado en el aeropuerto de Barajas, que mató a dos ecuatorianos.

El atentado de Santoña fue el tercero de ETA en apenas 24 horas tras los dos perpetrados en el Paí­s Vasco (norte) en la madrugada del domingo contra la sede de la caja de ahorros Caja Vital en Vitoria, tras una llamada previa de aviso, y contra una comisarí­a de la policí­a regional vasca en Ondarroa, en el que resultaron heridas diez personas, seis de ellas policí­as.

«Hoy ETA ha vuelto a matar», afirmó el lunes el presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodrí­guez Zapatero, en una declaración institucional en la que aseguró que «la sociedad española nunca cederá, nunca se someterá a los dictados de la banda terrorista ETA».

Zapatero expresó sus condolencias a la viuda y al hijo del militar asesinado en la tercera acción de ETA en un dí­a, que las autoridades españolas han considerado una «demostración de fuerza» de la organización separatista armada vasca ante los últimos golpes judiciales contra ésta y su entorno.

El ministerio del Interior español temí­a que «ETA intentara hacer una demostración de fuerza tras los últimos acontecimientos en nuestro paí­s (…) que ETA intentara una barbaridad», dijo el lunes el titular de esa cartera, Alfredo Pérez Rubalcaba, en rueda de prensa desde Santoña.

Rubalcaba se referí­a así­ a la desarticulación en julio pasado del comando «Vizcaya» de ETA y la reciente ilegalización por la justicia española de los partidos independentistas vascos Acción Nacionalista Vasca (ANV) y Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) por su relación con Batasuna, el brazo polí­tico de ETA ilegalizado también desde 2003.

«ETA, con sus bombas y asesinatos, no reclama nada, no pretende negociar nada; porque el que asesina, asesina», afirmó el lehendakari (presidente regional) vasco, Juan José Ibarretxe, quien expresó su «asco» hacia ETA, considerada responsable de la muerte de 824 personas en 40 años de violencia terrorista por la independencia del Paí­s Vasco.

«Trabajamos con la hipótesis de que presumiblemente los tres vehí­culos que han explotado (este fin de semana) hayan sido robados, cargados (de explosivos) y preparados en Francia», dijo Rubalcaba, antes de asegurar que todaví­a no se sabe quién o quiénes son los autores materiales de los atentados y si es un comando o no.

«Capacidad operativa tiene (ETA), y así­ nos lo ha hecho saber. Eso no habla ni a favor ni en contra de su debilidad. A veces, la mayor debilidad se expresa con este tipo de atendados enloquecidos», agregó Rubalcaba.

Estas acciones son una «respuesta evidente» de ETA a las últimas acciones judiciales españolas, comentó Gorka Landaburu, especialista en el tema de ETA y director del semanario Cambio 16.

El grupo armado ha emprendido un «nuevo pulso» con el poder socialista tras el intento frustrado de diálogo iniciado por Zapatero en 2006, frustrado con la decisión de ETA de romper su alto el fuego permanente, consideró Landaburu, para quien los moderados de la organización, favorables a un nuevo proceso de paz, están condenados al silencio.