«Estuvimos mal con el balón»


Iker Casillas (D), portero del Real Madrid, no pudo evitar el gol de Jean II Makoun, en la derrota ante el Lyon. Xabi Alonso mira impotente cómo la pelota se introduce entre el arco. FOTO LA HORA: AFP THIERRY ZOCCOLAN

El entrenador y los jugadores del Madrid explicaron el fracaso en Gerland diciendo que el Olympique les llevó a su terreno, a la marca exhaustiva, a la pierna fuerte, al campo bacheado, al frí­o y la lluvia. Contra semejantes elementos no fueron suficientes ni dos balones de oro. Tampoco fue suficiente Mahamadou Diarra, inesperadamente puesto en el medio campo por el precavido Manuel Pellegrini, que quiso preservar de la sanción a Lass, que estaba apercibido. Ahora el que no estará en el Bernabéu será Xabi Alonso, que vio la amarilla fatí­dica. Hay cosas que cuanto más intentan controlarse más se descontrolan.

Redacción Deportes
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«No es el resultado que esperábamos», admitió Pellegrini, molesto después de salir de Gerland al frente de un Madrid que nunca ha sacado un punto de ese campo en tres visitas oficiales. «Hemos intentado marcar un gol. Pero el Olympique nos superó. Es un equipo muy fí­sico que nos marcó muy fuerte y no nos dejó jugar. Estamos amargados por la derrota. De todos modos, no creo que nos quite la ilusión de seguir en la competencia», dijo.

Es difí­cil creer en Pellegrini cuando habla de ilusión. En apariencia, el hombre responde igual a una goleada en contra que a una goleada a favor. De momento, le falta una noche de gloria a la que aferrarse. Sus argumentos tácticos no han sido suficientes, en buena medida, por falta de especialistas en el medio campo. Ayer, Pellegrini reconoció que el rival les habí­a generado dificultades insuperables: «El mérito es del Lyon. Nosotros no respondimos jugando como sabemos. Nos falto movilidad con el balón, creatividad… Caí­mos en el fútbol fí­sico que nos propusieron».

Sonó a mea culpa. Pellegrini tení­a tanto miedo a los corpachones del adversario que él mismo propuso un cuerpo a cuerpo. Para contrarrestar a Makoun dio la titularidad a Diarra. El resultado se puede apreciar en la ficha del partido: 1-0. Gol de Makoun. «El Olympique es un equipo muy fuerte en el juego aéreo», dijo Pellegrini cuando le preguntaron por su extraña decisión de jugar con Diarra; «además, Xabi y Lass estaban apercibidos y eso es por lo que Mahamadou ha jugado».

Acertado o no, Pellegrini dio muchas explicaciones. También habló sobre Kaká, el gran enigma de su plantilla: «Anduvimos muy mal con el balón en el pie. No me preocupa Kaká. Me preocupa el equipo. Me preocupa el funcionamiento colectivo. Hoy no hicimos lo que tení­amos que hacer. Dominamos en los últimos 15 minutos y, entonces, ellos pagaron el trabajo de presión para recuperar el balón. Fí­sicamente, les superamos. Al final, estábamos con más aire que ellos».

El máximo responsable madridista del área deportiva, Jorge Valdano, se mostró fastidiado: «Es una noche mala. Hemos tenido altibajos en el juego y en ningún momento hemos sido nosotros. En el Bernabéu tenemos que tener una concentración máxima. Las bajas por sanción de Xabi y Marcelo son pérdidas importantes de jugadores que nos dan mucha fluidez en el juego, pero tenemos una plantilla muy larga y en un campo en mejores condiciones que éste seguro que ofreceremos mucho más. Esperamos tener un mejor resultado».

El técnico del Lyon, Claude Puel, dio la impresión de apelar a los poderes fácticos de la UEFA, organismo que preside un compatriota suyo, Michel Platini, para reforzar sus posibilidades en la vuelta. «Espero que en el Bernabéu nos encontremos un buen árbitro que resista la presión», dijo, «porque sabemos que la vuelta será más dura que hoy». Dicho lo dicho, parece que Puel irá a Madrid a encerrarse, jugar al lí­mite del reglamento y esperar una contra.

El sancionado Xabi Alonso, por su parte, dijo que el Lyon habí­a hecho un partido muy duro: «Ha sido complicado. Ellos han estado muy intensos, muy fí­sicos. Nosotros no hemos sabido tocar y asociarnos para provocar las ocasiones. No es un buen resultado, pero aún hay 90 minutos. Un 1-0 es perfectamente superable. Querí­amos marcar un gol y no ha podido ser».