Estrella de «Los hombres que no amaban» debuta en Hollywood


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Quizás era inevitable que quien obtuviera el protagónico de «Los hombres que no amaban a las mujeres» se convirtiera en la próxima gran estrella sueca de exportación.

Por DAVID GERMAIN BEVERLY HILLS / Agencia AP

Pero con o sin rol estelar, Noomi Rapace siempre sintió que trascenderí­a las fronteras de su tierra.

Dos años y medio después del estreno de «Los hombres…», la primera de tres pelí­culas sobre la heroí­na de los libros del fallecido Stieg Larsson, Rapace ha irrumpido en Hollywood en la nueva aventura de Sherlock Holmes con Robert Downey Jr. y en «Prometheus» de Ridley Scott, un filme por el estilo del éxito de ciencia ficción «Alien» del mismo director.

Rapace se sintió como en casa entre el reparto de «Sherlock Holmes: A Game of Shadows». Y dijo que creció viendo «Alien», «Thelma & Louise» y otros filmes de Scott.

«Ridley Scott es uno de mis í­dolos desde que tengo memoria. De hecho creo que él me salvó algunas veces, porque siempre me sentí­ como una forastera en Suecia. No me sentí­a sueca. Siempre sentí­ que habí­a algo distinto en mí­», confesó Rapace en una entrevista para promocionar «Sherlock Holmes», que se estrena el viernes.

«La gente sueca es bastante reprimida, oculta muchas cosas. Es como que de verdad le teme a los conflictos y las emociones, nadie te dice nada de frente. Así­ que en cierto modo extraño, siempre sentí­ que iba a alejarme de mi paí­s», añadió. «Pero nunca pude imaginar que iba a terminar con estas personas, haciendo pelí­culas con la mejor gente del mundo».

Rapace, de 31 años, debutó en el cine a los siete años mientras viví­a en Islandia antes que su familia regresase a Suecia y ha estado actuando con regularidad la última década.

Pero su visa de salida fue su interpretación de la brillante, traumatizada, fiera y asilvestrada pirata informática Lisbeth Salander en «Los hombres que no amaban a las mujeres».

Las tres adaptaciones cinematográficas de los éxitos literarios de Larsson se convirtieron en éxitos mundiales y Hollywood rápidamente saltó a hacer una nueva versión de la primera, dirigida por David Fincher, que se estrena apenas unos dí­as después que «Sherlock Holmes».

El mundo de Lisbeth –con sus tatuajes, perforaciones corporales y espí­ritu anárquico– no es desconocido para Rapace, quien atravesó su propio periodo de rebelión como una adolescente seguidora del punk-rock.

«Hubo una brecha en la que no me atraí­a actuar y estaba en contra de todo. Primero me dediqué a hacer judo y kung fu. Luego empecé a beber mucho», dijo Rapace. «Así­ que perdí­ el hilo por un tiempo y luego regresé, me enderecé y decidí­ cuando tení­a 15 años que iba a poner los pies en el suelo y convertirme en una actriz».

Se inscribió en una escuela secundaria enfocada en las artes dramáticas en Estocolmo y como veinteañera juntó un impresionante resumé con créditos en el cine y la televisión sueca. Cuando el papel de Lisbeth cruzó su camino, incluso usó algunas de sus viejas ropas y zapatos punk. Rapace llegó al plató ya con perforaciones en el cuerpo, reabriendo un viejo agujero que tení­a igual al de Lisbeth.

Para capturar la intensidad de Lisbeth, también tuvo que revivir el espí­ritu rebelde de sus años de adolescencia.

«Tuve que despertar a ese demonio y decirle, ‘Es hora de regresar»’, relató Rapace.

En la segunda entrega de «Sherlock Holmes» hace el papel de una adivina gitana que se asocia con el gran detective y compinche de Holmes, Watson (Jude Law), en contra de su archrival Moriarty (Jared Harris).

Downey se reunió con Rapace y quedó convencido de que el papel era suyo incluso antes de verla en «Los hombres…».

«Entonces vi la pelí­cula y pensé, ‘Dios mí­o, ¿cómo vamos a hacer que este papel sea digno de ella?», dijo Downey.

«Tiene temperamento esa chica», expresó el director de «Sherlock Holmes», Guy Ritchie. La Lisbeth de Rapace «daba miedo. Tení­a un elemento muy fuerte de peligro que mantuvo como un animal salvaje, en cierto modo».

Mientras daba entrevistas para las pelí­culas de «Los hombres…», Rapace se dio cuenta de que su inglés estaba flojo y se propuso estudiar por su cuenta la lengua. Apenas un año después, hablaba inglés con fluidez al presentarse en los sets de «Sherlock Holmes» y «Prometheus».

«Prometheus», cuyo estreno está previsto para mediados del 2012, marca el retorno de Scott a la ciencia ficción, aunque el cineasta y sus colaboradores se mantienen reservados en cuanto a si se trata de una historia previa al «Alien» de 1979, en la que Sigourney Weaver, en el papel de Ellen Ripley, tuvo su primer encuentro con el imparable monstruo espacial.

Junto a Charlize Theron y Michael Fassbender, Rapace da vida a una arqueóloga en una misión exploratoria que se ve en problemas en el espacio sideral.

«Definitivamente guarda relación (con ‘Alien’)», dijo Rapace. Creo que verán la conexión» incluso entre su personaje y el de Weaver.

«En cierto modo son de la misma familia. Pero pienso que mi personaje es un poco más femenino», añadió la actriz. «Es más ingenua al comienzo, una creyente llena de esperanza, y entonces a mitad de la pelí­cula se vuelve una guerrera y una sobreviviente».

A principios del próximo año, Rapace filmarí­a la historia policial «Dead Man Down» con Colin Farrell, bajo la dirección del mismo realizador de «Los hombres…», Niels Arden Oplev.

La versión de Hollywood del filme es protagonizada por Daniel Craig y Rooney Mara, quien ofrece su propia interpretación de la feroz Lisbeth.

Rapace dijo que nunca estuvo interesada en volver a encarnar a Lisbeth, aun cuando el filme estadounidense tiene el potencial de llegar a ser una gran trilogí­a cuyo éxito comercial eclipsarí­a por mucho a las adaptaciones suecas.

«Estaba hecha con ella, sentí­a que la dejé atrás cuando terminé la tercera pelí­cula», explicó. «No pude encontrar ninguna razón para volverla a interpretar. No me gusta repetirme. Siempre quiero seguir adelante y hacer algo nuevo. Así­ que no, no era para mí­».