Estiman costo de Q14 millardos para combatir desnutrición crónica en niñez


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Instituciones pro niñez estiman que para combatir la desnutrición infantil es necesario invertir casi Q14 millardos para los próximos cinco años.

POR FLOR DE MARíA ORTIZ
florortiz@lahora.com.gt

Según el informe “Protegiendo la nueva cosecha”, para financiar programas de combate a la desnutrición, que en el paí­s afecta a más de 1.3 millones de niños menores de cinco años, es necesario invertir casi 14 millardos de quetzales (Q13,743,000,000) entre el 2012 y el 2021.

Este informe fue presentado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) y la campaña “Te Toca”.

De acuerdo con el informe, ratifica que el 49.8 por ciento de los niños menores de 5 años a nivel nacional padece de desnutrición crónica, lo cual, según Jonathan Menkos, coordinador de la investigación y publicación, se constituye en una vergí¼enza nacional. 

Además, se reporta que las probabilidades que los niños nazcan con desnutrición son de un 70 por ciento por carecer de accesibilidad a centros de salud, alimentación de la madre y vitaminas durante el estado de gestación.

Menkos analizó que “a partir de los condicionantes de la desnutrición de reconocer qué está provocando el hambre en el paí­s, que afecta a un millón 300 mil niños, es por la poca inversión y las desigualdades existentes”.

Los problemas que están relacionados en provocar el hambre son el descuido en la salud, educación, saneamiento del agua, protección social y la parte económica para generar los recursos, principalmente en áreas rurales, en donde la desnutrición crónica en niños aumenta al 58.6 por ciento.

Si el Estado y Gobiernos instalan proyectos y programas para erradicar el hambre deben invertir para la primera fase un mil 193.4 millones en 2012 y que llegarí­a hasta 13 mil 743.8 millones de quetzales para 2021, que en términos del Producto Interno Bruto (PIB) significarí­a entre 0.3 y 1.75 por ciento.

“Se han identificado algunos mecanismos que deben ser discutidos por la sociedad. En materia impositiva deben revisarse los ingresos por Impuesto sobre la Renta, reducirse los privilegios fiscales y las exoneraciones a ciertos sectores productivos, la creación de nuevos impuestos y además examinar el endeudamiento y las prioridades de la ayuda internacional”, comentó Menkos.

El estudio presentado propone una inversión de 3.25 millones de quetzales diarios en 2012 –aproximadamente 1.30 quetzales adicionales al dí­a por niño y niña menores de 5 años–, para garantizar la reducción de la desnutrición; pero, además, el incremento en la economí­a del paí­s.

Julián Duarte, representante de UNICEF, dijo que Guatemala es un paí­s bastante desigual, “tiene una gran diferencia entre lo rural y lo urbano, pero el tema de la desnutrición es un problema que tiene solución; hay que hacer esfuerzos grandes y se puede lograr con la participación de todos los guatemaltecos que tienen conciencia social”.

En otros paí­ses hay compromiso de gobierno, de inversión y ¿por qué Guatemala, siendo un paí­s rico y productivo, no puede salir de esta problemática de erradicar el hambre?

“Hay que hacer esfuerzos, y Guatemala tiene instituciones que trabajan en la erradicación de este problema; entonces es solamente de invertir y contribuir responsablemente para salvar la vida de miles de niños,” expresó Duarte.

PREOCUPACIí“N

Según el informe “Un paí­s desigual, semillas que no germinan y cosechas que se pierden”, en el área rural hay 58.6 por ciento, en lo urbano 34.3 por ciento; en lo indí­gena 65.9 y no indí­gena 36.2 por ciento; sin educación 69.3 y superior 14.1 por ciento; el 20 por ciento de más pobres representa un 70.2 y el 20 por ciento de los más ricos es un 14.1 por ciento.

Además, las principales preocupaciones para los guatemaltecos es la violencia, en un 66.6 por ciento, en contraste con la preocupación por la desnutrición, que atañe sólo a un 0.5 de los encuestados y la impunidad, al 0.3 por ciento.