La estatua del Reformador, Justo Rufino Barrios, erigida en 1988 en la cabecera departamental de San Marcos, fue dañada en su estructura por los fuertes sismos del 7 de noviembre de 2012 y del pasado 6 de septiembre, por lo que amerita su restauración, informó Alfredo León, de la Unidad Técnica Municipal.
Aún cuando la efigie del ilustre marquense fue tallada en bronce, los rigores del tiempo, como el sol, las lluvias, los vientos, el polvo y los fuertes temblores que se han suscitado desde entonces, han menoscabado el material que presenta desprendimientos, así como agrietamientos, señaló el munícipe.
León destacó que el monumento fue inaugurado el 30 de junio de 1900 por el jefe político y comandante de armas, Rodrigo Castilla, fue reconstruido en 1935 y para su preservación como patrimonio cultural, la Municipalidad de San Marcos contempla en su plan de trabajo varias acciones tendientes a lograr la restauración de la obra.
Los trabajos dependen del informe técnico que rinda el escultura marquense, Eduardo Fuentes Barragán, quien efectuó un primer reconocimiento a la escultura, para determinar su estado, los materiales que se utilizarán, el tiempo que se invierta y el costo aproximado, detalló León.
Hasta el momento el Concejo Edil carece de un presupuesto específico para la realización del proyecto, sin embargo se han encaminado las gestiones ante entidades y organismos departamentales y nacionales, para lograr los recursos necesarios con la finalidad de devolver la obra que tiene un valor artístico e histórico para los marquenses.
Justo Rufino Barrios nació en San Lorenzo, a 22 kilómetros al norte de la cabecera departamental de San Marcos; fue un personaje relevante del movimiento reformista que presidió los destinos del país; entregó su vida en la lucha por la unión de los países de Centro América, por su ejemplo el pueblo lo enaltece, concluyó León.