El asesinato de Claudia Lucía Pac Franco, una joven universitaria que desapareció en febrero de 2004 y cuyo cadáver fue localizado dos días después a la orilla de un río, significó un desierto para la familia de uno de los acusados.
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La vinculación de Roberto Tejada Guajaca en el asesinato de Pac provocó desequilibrio en toda su familia, aseguró Anabella Rosal de Tejada, esposa del implicado.
En el primer juicio el Tribunal Quinto de Sentencia Penal condenó a Tejada a 25 años de prisión, por considerarlo autor intelectual del asesinato de la universitaria. Su defensa apeló y el juicio fue repetido este año.
El fallo del mismo tribunal fue absolutorio para el sindicado. Los argumentos de los jueces consistieron en que el Ministerio Público (MP) no logró probar la participación del acusado en mención.
Relato: «cuarta Navidad fuera de casa»
La esposa de Tejada relató a Diario La Hora que actualmente su esposo permanece en prisión a pesar de la sentencia absolutoria.
«El querellante adhesivo en el proceso sí apeló, pero el MP no, lo cual prácticamente significa que están de acuerdo con la sentencia».
Rosal calificó de «sobrenatural» la situación de su esposo: «él sin tener vínculos con nadie fue sindicado. No había nada que lo vinculara».
La compañera sentimental de Guajaca, quien este año fue operada de cáncer y fue sometida a quimioterapia y radioterapia, añadió que pese a sus dificultades de salud se dedicó a investigar y estudiar el caso, además de asumir la responsabilidad de sus negocios y de sus hijos.
«He dedicado tres años de mi vida a probar la inocencia de mi esposo para desenredar el caso, sólo la muchacha (Claudia Pac) y posiblemente la familia de ella podrían saber la verdad del crimen», comentó.
Lo parte más pesada
Uno de los aspectos más desgastantes en los que se vio envuelta la familia fue el económico: «todos nuestros ahorros se han ido», dijo Rosal, «pero no es la más importante», agregó.
«Yo con mi enfermedad (cáncer), mi esposo en la cárcel sin hacer nada por mí y por mis hijos, fue el punto cúspide de la situación. Es la cuarta Navidad fuera de la casa estando preso sin tener por qué y nosotros afuera sin él. La ausencia de justicia es algo muy doloroso», subrayó.
Percepción de la justicia
«Es duro decirlo, pero creo que la justicia es una farsa», dijo la entrevistada al ser cuestionada sobre ese tema: «a mi esposo jamás lo debieron haber arrestado, ¿cómo permiten que se arreste sin pruebas?, ¿cómo puede el OJ condenar y el MP acusar sin pruebas?», se cuestionó.
«Mi percepción es que estamos muy mal en el tema de justicia», dijo finalmente.
Hipótesis propia
Rosal explicó que a lo largo de tres años han conocido muchas hipótesis sobre el caso en el que fue vinculado su esposo, y agrega que el caso «es muy extraño porque nadie sabe qué pasó: porque es un secuestro, pero no lo prueban porque no se pide un rescate. Vinculan a una banda, pero no tiene ninguna conexión con la víctima y menos aun con mi esposo».
Rosal consideró que tuvo que ser gente cercana a la víctima y que «gente señaló a Moisés Pac», además la prueba de ADN realizada a la víctima era compatible consigo misma»
Triste e insólito
El final de la conversación estuvo marcado por la percepción de Rosal respecto al fallo final que emitió el tribunal en el segundo debate.
«Es triste porque en el veredicto final no se dice que se probó la inocencia de mi esposo, sino que se le absolvió por falta de pruebas».
A Rosal además le parece insólito que el MP no haya apelado la resolución del tribunal de absolver a los acusados: «el MP siempre apela y lo hace de oficio, es increíble, creo que ya les dio vergí¼enza», dijo.
El caso
En abril de 2006 se abre juicio contra nueve personas vinculadas en el asesinato de Pac: Leonel Tejada Guajaca, Cruz Tecún Ajú, Marco Tulio y César Augusto Contreras Tecún, José Genaro Santos Tecún, Baltazar Gómez Sicajá, Juan Ambrosio Tánchez, Marcelino Tecún Pérez, todos acusados de asesinato. Salvador Contreras Tecún, fue procesado por encubrimiento.
El 8 de agosto de 2006, el Tribunal Quinto condenó a Tejada Guajaca a 25 años de prisión. Los ocho acusados restantes fueron absueltos.
En noviembre de 2006, la defensa de Tejada solicitó la revisión de la sentencia. La Sala Primera de Apelaciones ordenó el reenvío del juicio donde fueron absueltos todos los sindicados.
El querellante, padre de la víctima, presentó una apelación en contra de la sentencia emitida por el Tribunal Quinto en la última oportunidad del juicio contra nueve personas por el crimen contra Claudia Pac.
La parte querellante busca con ello que haya un tercer juicio en contra de los implicados, lo cual, hasta ahora, no permite que los sindicados abandonen la prisión pese a que fueron absueltos por el tribunal.
Los querellantes apelaron por motivos de forma y fondo y argumentaron que el tribunal no tomó en cuenta los testimonios de Rubén Portillo y su esposa, los cuales consideran clave. Portillo fungía como guardián de la finca Monte Sagrado, él y su esposa vieron a Pac en el picop en el que presuntamente fue secuestrada.