Los gobiernos de Estados Unidos y de Centroamérica suscribieron ayer un acuerdo de cooperación para la lucha contra el VIH-sida en el istmo, que establece las principales metas para los próximos cinco años, informaron fuentes oficiales.
El documento fue suscrito por la embajadora de Estados Unidos en San José, Anne S. Andrew, y jerarcas de los ministerios de Salud de la región, que toman parte, en Costa Rica, del VI Congreso Centroamericano de ITS-VIH-sida (Concasida).
El acuerdo busca «reducir la incidencia y la prevalencia del VIH-sida en la región centroamericana, aunando recursos y coordinando iniciativas de manera de brindar una respuesta contundente y más efectiva a la epidemia en la región», señala el documento.
Esto se pretende lograr mediante un plan de cinco años al que Estados Unidos aportará financiamiento, junto a agencias internacionales y a los mismos países beneficiados (Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá).
Entre las metas se establece una estrategia para incrementar comportamientos sexuales saludables entre las poblaciones en mayor riesgo, tales como el uso del condón, la reducción del número de parejas, las pruebas de detección y el tratamiento para los seropositivos.
También se espera mejorar la capacidad de los países de la región para atender a las poblaciones de mayor riesgo, con servicios sostenibles y de calidad, lo que implica disponer de personal capacitado y de la previsión «puntual y adecuada» de productos médicos esenciales.
Los países signatarios reconocieron la importancia de reducir las inequidades de género, así como las prácticas discriminatorias contra las personas que padecen VIH-sida.