Estados Unidos mostró peso diplomático


Estados Unidos demostró que su peso diplomático sigue siendo determinante en América Latina con la crisis hondureña, pero aún debe convencer a socios como Brasil de que su estrategia es la más indicada, consideran analistas en Washington.


«Tuvieron algo de suerte: los hondureños acudieron con fuerza a las urnas, hubo un claro vencedor y todo se desarrolló relativamente bien», considera Peter Hakim, director del centro de análisis Diálogo Interamericano en Washington, en referencia a la «apuesta» por las elecciones del gobierno estadounidense.

Los responsables diplomáticos estadounidenses «tení­an claramente buena información sobre el terreno de que los hondureños querí­an salir adelante» y desbloquear una crisis polí­tica que mantení­a al paí­s centroamericano en una gran tensión, añadió este experto.

Estados Unidos, que empezó condenando sin ambages el golpe de Estado del 28 de junio, pasó luego a liderar una operación diplomática directa para intervenir en la crisis que culminó, provisionalmente, con las elecciones del pasado domingo.

La elección de Porfirio Lobo fue reconocida por una media docena de paí­ses en la región.

Pero la votación este miércoles del Congreso hondureño sobre la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya puede desbaratar de nuevo el castillo de naipes del Departamento de Estado.

«No es una fórmula que vaya a apaciguar los ánimos, va a tener que haber otra negociación», considera Mauricio Cárdenas, director de asuntos latinoamericanos del Instituto Brookings.

Brasil, que querí­a jugar un papel de mediador en la crisis y se vio inmerso de lleno al aceptar la entrada de Zelaya en su embajada, será el principal socio a convencer.

El presidente Luiz Inácio Lula de Silva fue aparentemente rotundo cuando abandonó la Cumbre Iberoamericana de Estoril, al indicar que no podí­a aceptar unas elecciones convocadas tras un golpe de Estado.

«Francamente, hay cosas más importantes en la relación Estados Unidos con Brasil» que Honduras, considera Hakim.

La creación de un «gobierno de unidad nacional lo antes posible» en el que Zelaya o sus seguidores tengan una importante voz serí­a el siguiente paso a dar, considera Ray Walser, analista de la Fundación Heritage, que viajó a Honduras como observador a invitación de Tribunal Supremo Electoral.

«Brasil es un jugador importante, pero no tanto en América Central, y aquí­ en Honduras hay un sentido de que Estados Unidos sí­ es particularmente importante», explicó ví­a telefónica este experto desde Tegucigalpa.

Una salida honorable y con garantí­as de Zelaya de ese asilo autoimpuesto en la embajada brasileña, donde se refugió hace más de dos meses, es otra condición imprescindible, considera Hakim.

Estados Unidos es el mediador diplomático en América Central por delante de Brasil, pero esa situación se invierte probablemente cuando se examina los profundos cambios polí­ticos en todo el Cono Sur de los últimos años, advierte Hakim.

«Si la crisis en Honduras hubiera sucedido en Bolivia, o en Paraguay, o en Ecuador, Estados Unidos no hubiera ejercido ese papel dominante», considera este experto.