Estados Unidos debe recuperar liderazgo


Barack Obama, presidente electo de Estados Unidos, es el llamado a recuperar el liderazgo de su paí­s, en materia de la defensa y promoción de los derechos humanos. FOTO LA HORA: AFP MANDEL NGAN.

Barack Obama debe recuperar el liderazgo en materia de derechos humanos, socavado por el presidente saliente George W. Bush en Guantánamo y otros escándalos, opinó hoy Human Rights Watch. En su informe anual 2009 de 564 páginas sobre el estado de los derechos humanos en el mundo, el organismo de defensa de los derechos humanos basado en Estados Unidos indica que gobiernos que se oponen a esos derechos, incluyendo Rusia y China, intentaron llenar un vací­o dejado por Washington.


Human Rights Watch es una organización de protección de los derechos humanos. En la gráfica, ayuda alimentaria de esta organización en Gaza. FOTO LA HORA: AFP SAID KHATIB

HRW critica el abandono por Bush de principios establecidos como la utilización de la tortura en la guerra contra militantes islamistas y asegura que Obama puede recuperar el daño.

«Por primera vez en una década, Estados Unidos tiene la oportunidad de recuperar su credibilidad dando vuelta la página sobre las prácticas abusivas de la administración Bush», escribe Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW.

Los escándalos de la era Bush -detención extrajudicial en Guantánamo, torturas en la prisión norteamericana de Abu Ghraib en Irak y sospechosos de la guerra contra el terrorismo desaparecidos en todo el mundo- hicieron perder la estatura moral de Washington, dice Roth.

«Revertir ese feo desempeño debe ser una primera prioridad para la nueva administración de Barack Obama, si el gobierno norteamericano quiere asumir un papel de liderazgo creí­ble en materia de derechos humanos», agrega.

«Como un primer paso vital, Barack Obama y su equipo deben revisar radicalmente la forma en que combaten al terrorismo».

Obama hizo campaña con la promesa de un enfoque nuevo al problema de la seguridad de Estados Unidos y según diversas fuentes se dispone a anunciar el cierre de la prisión ultrasecreta de Guantánamo (Cuba) inmediatamente después de su investidura prevista la próxima semana.

HRW advierte que actualmente la iniciativa en materia de derechos humanos ha sido ocupada por gobiernos que trabajan activamente para desmantelarlos.

«Hoy en dí­a, la diplomacia más enérgica en materia de derechos humanos viene de lugares como Argelia, El Cairo o Islamabad, con el respaldo de Pekí­n o Moscú», escribe Roth en una introducción al informe.

«La fuerza del ejemplo autoritario de China y el poder sustentado en el petróleo de Rusia facilitaron el rechazo de los principios de los derechos humanos» mientras que gobiernos favorables a esos derechos «abandonaron el terreno».

El informe anual, que cubre 90 paí­ses, destaca el sufrimiento de civiles en conflictos en todo el planeta, incluyendo Afganistán, Georgia, Colombia, Israel o Sri Lanka.

Los paí­ses señalados por represión polí­tica son Birmania, China, Cuba, Irán, Corea del Norte, Arabia Saudita, Uzbequistán y Zimbabue, mientras que Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos son criticados por abusos durante operaciones antiterroristas. HRW dice que los enemigos de los derechos humanos lograron numerosas victorias.

La supervisión por la ONU de la represión en Uzbequistán, Irán y la República Democrática del Congo se ha esfumado, así­ como las crí­ticas al gobierno militar en Birmania.

Sudáfrica es señalada por no hacer lo suficiente a favor de los derechos humanos en la vecina Zimbabue, Egipto por alentar menos vigilancia sobre la situación en Darfur y China por ignorar la represión en Birmania.

La Unión Europea, agrega HRW, respondió «admirablemente» disipando la crisis que siguió a la guerra entre Rusia y Georgia el año pasado y enviando monitores a Chad.

Sin embargo, las decisiones entre los 27 miembros de la UE, algunos de los cuales son defensores menos convencidos que otros de los derechos humanos, socava la capacidad del bloque de actuar como una fuerza internacional seria en la materia, indicó HRW.

En una nota positiva, HRW saludó a un grupo de paí­ses pequeños y medianos por respaldar iniciativas multilaterales de derechos humanos. En América Latina cita a Argentina, Chile, Costa Rica, México y Uruguay. Pero también señala que muchas veces fallan en hacer respetar esos mismos derechos en su propia casa.

LATINOAMí‰RICA Respaldo y violaciones


América Latina a menudo respalda las iniciativas multilaterales a favor de los derechos humanos, pero sigue violándolos en su propia casa, indicó la organización Human Rights Watch (HRW).

El informe mundial 2009 del organismo de defensa de los derechos humanos presenta un panorama contrastado de la situación general en América Latina, con avances, problemas persistentes y en algunos casos retrocesos.

«En América Latina, indica el documento, los gobiernos de Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay apoyaron consistentemente las iniciativas de derechos humanos, desde la Corte Penal Internacional al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. México ha desempeñado un papel importante en el Consejo de Derechos Humanos, la Asamblea general de la ONU y como futuro miembro del Consejo de seguridad».

«Desgraciadamente -agrega- México ha sido lento en atender problemas severos y persistentes de derechos humanos en casa, resistiéndose a la condicionalidad de derechos humanos de la ayuda norteamericana a la lucha contra el narcotráfico -conocida como iniciativa Mérida- y presionando para que se retire al representante del alto comisionado de la ONU por sus comentarios crí­ticos sobre el desempeño de México en materia de derechos humanos».

Cuba «ha moderado su liderazgo» entre los adversarios de los derechos humanos, opina HRW, pero agrega que lo hizo «con el entendimiento tácito de que el Consejo de Derechos Humanos no adoptará resoluciones crí­ticas sobre La Habana».

«Cuba sigue siendo el único paí­s de América Latina que reprime casi todas las formas de discrepancia polí­tica», asegura HRW. «La máquina represiva construida durante casi cinco décadas por el régimen de Fidel Castro sigue intacta y negando sistemáticamente a la gente sus derechos fundamentales».

En sus informes detallados sobre cada paí­s, HRW refiere que «la tortura sigue siendo un problema en Brasil», donde las condiciones detención son «inhumanas». También denuncia «casos de tortura y malos tratos» en Perú.

En Colombia, el conflicto armado «sigue resultando en abusos por grupos armados irregulares y fuerzas gubernamentales». «La guerrilla sigue perpetrando secuestros, usando minas antipersonales, reclutando niños combatientes y otros abusos».

«Grupos que sucedieron a los paramilitares, que nunca fueron plenamente desmovilizados, siguen activos, amenazando con matar a civiles, incluyendo sindicalistas y defensores de los derechos humanos».

Venezuela «carece de un sistema judicial creí­ble e independiente que pueda servir como un control a la acción arbitraria del Estado y como garante de los derechos fundamentales».

«En ausencia de la supervisión judicial, el gobierno del presidente Hugo Chávez socavó la libertad de expresión de los periodistas, la libertad de asociación de los trabajadores y la posibilidad para los grupos de la sociedad civil de promover los derechos humanos».

«Los abusos de la policí­a siguen siendo un gran problema. Las condiciones en las cárceles figuran entre las peores del continente, con una alta tasa de ví­ctimas de la violencia interna», concluye HRW.