Esta sociedad es mi culpa


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Los últimos hechos de violencia que se han presentado en nuestra sociedad son realmente increíbles, el caso de los niños asesinados en una escuela en el interior del país se asemeja a una escena cruel y despiadada de una película de terror, pero lastimosamente es nuestra triste realidad. Este tipo de sucesos nos llevan a una pregunta: ¿Será que como sociedad estamos arruinados? No lo creo, lo que de verdad está arruinado es nuestra percepción de lo que realmente es una sociedad.

Ing. Edwin Ramírez Toledo


Nos hemos enfrascado en un mundo en el que solamente importamos nosotros, cuánto dinero tengamos, qué posición ostentemos, qué título poseamos. El vecino, el familiar, el amigo son muchas veces hasta desconocidos porque pueden afectar nuestro universo único, perfecto, confortable y muchas veces irreal, que hemos creado. Términos como cordialidad, amabilidad, tolerancia, integridad, empiezan a ser olvidados por todos los estratos sociales. La familia ha dejado de ser el pilar fundamental de nuestra sociedad. Este tipo de acontecimientos genera un efecto en cadena que permite que poco a poco los ciudadanos pierdan conciencia de su realidad. El “yo” como ser supremo ha empujado a cientos de criminales a inmiscuirse en actos fuera de la ley. Es cierto que este país aún tiene deficiencia en muchos aspectos, pero ¿qué ha hecho usted para cambiar esta situación? Yo trabajo todos los días, me podrá responder, pero ¿realmente realiza un trabajo de calidad o solo termina sus labores a medias para poder recibir un salario a fin de mes?

Las personas no hemos percibido que nosotros como seres individuales somos entes generadores de cambio. La paz no debe ser externa, la paz empieza internamente, el cambio debe empezar por nuestro entorno cercano, en nuestro trabajo, en el tráfico, en nuestro hogar, cambiando cada persona puede generarse una sociedad en la que se va de la mano, en la que sabiendo que si ayudo a alguien a progresar estoy progresando yo también. La actitud con la que nosotros como guatemaltecos enfrentemos nuestro diario vivir determinará en gran manera como se conduzca el mismo. Lejos de crear más problemas, propongamos soluciones. Si nos quejamos del actuar del gobierno o de los funcionarios públicos, cabe recordar que nosotros los elegimos y si no fue nuestra elección la que se encuentra en esos cargos, también es de recordar que ellos lograron postularse porque personas como usted no quisieron participar. Pero no se trata de buscar culpables, se trata de unirnos como nación a trabajar para mejorar nuestro país. El pasado ya se encargó de dañar en gran medida a nuestro bello país, es tiempo de construir un presente diferente que nos conduzca a un futuro en el que los diarios no encuentren noticias trágicas que puedan poner en primera plana, en el que los logros como nación ocupen la mayor cantidad de páginas en los mismos. Un país del que nos sintamos orgullosos de sus funcionarios íntegros y de sus ciudadanos comprometidos con el desarrollo.  Puede parecer un sueño inalcanzable, pero para que esto pueda hacerse realidad debemos empezar a trabajar ahora, este país necesita de todos nosotros en cualquiera que sea el área en la que nos desarrollemos. Regale una sonrisa, preocúpese por su familia, por las personas que conviven alrededor suyo, colabore con las causas sociales que sean de su interés,  proyecte valores éticos dignos de admirar, recuerde que las pequeñas acciones constantes siempre traen grandes resultados. Una sociedad en paz empieza con usted. Intente cambiar su entorno, no tiene nada que perder, de cualquier manera quien vive en él es usted. Piénselo.