Esperan visita del Papa


Israel tiene esperanzas de que la visita del papa Benedicto XVI a Tierra Santa, del 11 al 15 de mayo, le permitirá mejorar su imagen, perjudicada por la guerra de Gaza, y aumentar el turismo, que en 2008 alcanzó la cifra record de tres millones de visitantes.


Unos 10 millones de dólares fueron destinados a los preparativos de esta visita. Las autoridades israelí­es cuentan también con el viaje del sumo pontí­fice para fortalecer al turismo.

«El gobierno, en un plazo muy corto, invirtió mucho tiempo y dinero para que esta visita tenga éxito», explicó Raphael Ben-Hur, subdirector general del ministerio de Turismo.

«Nosotros trabajamos intensamente para terminar a tiempo», agregó Ishai Soker, del Fondo Nacional Judí­o, una organización semigubernamental que financia el proyecto, junto con las autoridades locales y nacionales.

Las autoridades israelí­es esperan mejorar su imagen a nivel internacional, deteriorada por la guerra lanzada contra el movimiento islamista palestino Hamas en Gaza (27 de diciembre a 18 de enero), que dejó más de 1.400 muertos palestinos, entre los cuales habí­a numerosos civiles.

En Nazaret (Galilea), la construcción de un anfiteatro de 40.000 asientos sobre el flanco de la colina progresa rápidamente para estar listo cuando el Santo Padre celebre una misa al aire libre sobre el Monte del Precipicio, donde según la tradición católica una muchedumbre encolerizada trató de lanzar a Cristo al vací­o.

Para los cristianos de Israel –en su mayorí­a árabes–, que representan 2% de los siete millones de habitantes, la visita del Papa será una bendición.

«Nosotros consideramos que la visita de su santidad es un gran apoyo a nuestra comunidad», declaró Elí­as Odeh, sacerdote de la parroquia de Reneh, cerca de Nazaret.

Sin embargo, el viaje de Benedicto XVI también provoca tensiones. «Numerosas personas, incluyendo a miembros del clero, no están contentas con el momento elegido para la visita», pocos meses después de la ofensiva israelí­ en Gaza, indicó Elí­as Odeh.

Para los israelí­es, que se disponen a sacar la alfombra roja, esta visita no hace olvidar la polémica creada por el levantamiento de la excomunión de monseñor Richard Williamson, un obispo integrista que negó el Holocausto, ni la voluntad de Benedicto XVI de beatificar a Pí­o XII.

Según el nuncio apostólico en Israel, Antonio Franco, el Papa irá a Yad Vashem, el memorial del Holocausto, pero evitará su museo, donde está expuesta una foto cuya leyenda acusa a Pí­o XII de haber guardado silencio ante el exterminio de seis millones de judí­os por los nazis.

Además de visitar Nazaret, el Papa irá a Jerusalén, a la Explanada de las Mezquitas, el tercer lugar santo del islam, y al Muro de los Lamentos, el lugar más sagrado del judaí­smo.

Finamente viajará a Belén, en los territorios palestinos ocupados, donde se reunirá con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, y rezará en la gruta donde, según la tradición, nació Jesucristo.

Esta visita es estrictamente religiosa, explicó Antonio Franco. Sin embargo, el nuncio apostólico no excluyó que el jefe de la Iglesia católica trate temas polí­ticos durante sus reuniones con las autoridades.

«Nosotros esperamos que el Papa venga con un mensaje de esperanza y de paz», declaró por su parte Ricardo Busto, el superior de la basí­lica de Nazaret.