Poco más de una semana después de que ETA anunciara formalmente la ruptura del alto el fuego que había declarado en marzo de 2006, España espera la primera acción de la organización separatista armada vasca, con el atentado de diciembre en Barajas aún fresco en la memoria.
«En el anuncio de la ruptura de la tregua ETA anunció que ’todos los frentes están abiertos’ y por lo tanto, todo es posible», estimó el periodista Gorka Landaburu, director del semanario Cambio 16 y experto en el conflicto vasco.
La estrategia de la banda armada tras el fin del alto el fuego permanente que cumplía oficialmente desde el 24 de marzo de 2006 ha generado las más diversas especulaciones.
Las opiniones difieren sobre el tipo de acción que preferirá ETA, responsable de 819 muertes en casi 40 años de lucha armada por la independencia del País Vasco (norte).
Madrid (centro) o Valencia (este), donde actualmente se desarrolla la Copa del América de Vela, aparecen como los blancos privilegiados, según el diario El Mundo, cercano al opositor Partido Popular (PP, derecha), que cita fuentes de inteligencia militar y anticipa un atentado de gran «impacto público».
El diario conservador ABC estima que ETA podría intentar un secuestro, método utilizado años atrás por la organización armada contra empresarios o responsables políticos vascos.
Según otro diario conservador, La Razón, el asesinato de un miembro de las fuerzas de seguridad sería la primera opción de ETA, que de paso utilizaría la técnica del «tiro de gracia en la nuca».
«Estamos en un periodo de especulaciones», explica Landaburu, que en 2001 fue víctima de un paquete bomba de ETA.
«Todas las posibilidades pueden ser consideradas: un atentado sin víctimas, un ataque contra empresarios para que paguen el impuesto revolucionario, el asesinato de concejales o inclusive un gran atentado con muertos», explica.
Un responsable de la lucha antiterrorista francesa estima que ETA podría golpear como lo hizo el 30 de diciembre de 2006 en el aeropuerto de Barajas, al hacer estallar una camioneta con varios cientos de kilos explosivos que mató a dos ecuatorianos que dormían en el aparcamiento.
Como sea, ETA tiene «sin lugar a dudas» la capacidad de actuar, destaca ese especialista francés que pidió el anonimato.
«Antes de la tregua, ETA hizo una serie de atracos (en Francia) robando matrículas, polvo de aluminio (componente de explosivos) y material para falsificar documentos», explica.
En medio de la tregua, en octubre pasado, la organización armada robó 350 pistolas y revólveres en Vauvert (sur de Francia), hecho que según ese experto francés fue «el acta de ruptura verdadera» del alto el fuego.
«Les queda potencial. Siguen teniendo antiguos miembros en la clandestinidad que se harán cargo de las acciones más sofisticadas y tienen un vivero de jóvenes provenientes de la kale borroka (violencia urbana en euskera)», comenta ese responsable.
Landaburu estima, de igual modo, que ETA no está debilitada.
«Quizá en lugar de tener diez comandos, tengan dos o tres. Pero todavía tienen unas 200 personas refugiadas en Francia (…). Cargar una camioneta con explosivos y cruzar España, lo han hecho, lo pueden hacer, y lo volverán a hacer», opinó.