Como un mito o una leyenda urbana podría considerarse a la banda de secuestradores de niños que opera en el oriente del país, con el objetivo de extraer los órganos de los infantes y venderlos en el mercado negro. La Hora conversó con un médico especialista en el tema de los trasplantes, quien aclaró dicho proceso y desmintió versiones de prensa sobre la extracción clandestina de órganos.
Según el Médico Jefe del Departamento de Nefrología del Hospital General San Juan de Dios, Manuel Toledo, es «Virtualmente imposible a nivel nacional» el mantener una red de extracción de órganos ilegal, ya que se necesitaría personal médico capacitado, una infraestructura o equipo médico del más avanzado, y un proceso de depuración de candidatos, tanto para donar como para recibir que tarda por lo menos cuatro semanas.
Toledo indica además que para este tipo de cirugías se necesita un procedimiento programado como el hecho de investigar al donante o al paciente, y se les deben hacer todo tipo de pruebas: inmunológicas, radiografías, tomografías, para determinar si el órgano sea compatible con el organismo receptor.
El experto resalta también el hecho de que si de improvisar se trata es imposible. «No es cuestión de meter a una persona a un cañal o a un hotel, cortarla y sacarle los órganos. Para poder obtener los órganos se necesitan técnicas depuradas realizadas por cirujanos de alta especialidad con años de ejercicio» apunta Toledo.
Además del recurso médico y el equipo necesario, se deben tomar en cuenta ciertas medidas para la preservación de los órganos, tales como soluciones o sueros especiales, temperaturas tan bajas como los -4 grados centígrados, y un margen de implantación de menos de 26 horas en el cual, pasado este tiempo, el órgano deja de ser funcional y por lo tanto se vuelve inservible. «Las probabilidades de que el órganos funcione van disminuyendo conforme pasa el tiempo de la extracción» señala el profesional.
Por último, Toledo informa de algo importante y que él señala como una limitante, una contraindicación universal y absoluta: No se puede trasplantar órganos de niños menores de 5 años, ya que sería contraproducente, la incidencia hacia las complicaciones son muy altas.
El médico indica que: «Toda la información que se maneja con respecto a este tema es pura desinformación y es una irresponsabilidad de las personas que hoy aparecen públicamente haciendo observaciones y aseveraciones con respecto a este tema». Lo mejor que se podría hacer, comenta Toledo, es que estas personas que hacen declaraciones «irresponsables» se asesoren con profesionales para tratar este tipo de tema.
Toledo lamenta que lo único que se logra con este tipo de noticias es mermar más el ya bajo índice de donaciones de órganos en el país. «este tipo de información desestimula a la gente, está estadísticamente comprobado que cuando esta clase de información sale, las donación de órganos se viene abajo y afecta a muchas personas» señala el experto.
Por último, el especialista indica que quisiera hacerle ver a la población en general, que la función de profesionales serios de la medicina es hacerles ver que este tipo de situaciones es materialmente imposible en nuestro país.