esperado duelo


Gracias a la victoria de este miércoles ante el estadounidense James Blake, el suizo podrí­a asegurar la primera plaza mundial.

Las semifinales del Abierto de tenis de Australia vivirán el esperado duelo entre el número uno mundial Roger Federer y el serbio Novak Djokovic, el viernes en Melbourne.


El triunfo de cuatro enfrentamientos de la serbia Ana Ivanovic ante Venus le valió la eliminación total de la familia Williams.

Se tratará de la revancha de la final del último US Open, donde se impuso el suizo. Pero el anterior partido entre ambos, en Montreal, se saldó con una victoria del joven serbio de 20 años.

La primera semifinal enfrentará el jueves al español Rafael Nadal con la revelación del torneo, el francés Jo-Wilfried Tsonga.

Federer estará presente por decimoquinta vez consecutiva en el último cuadro de un torneo de Grand Slam, mejorando el récord que arrebató hace año y medio a su í­dolo Rod Laver (10).

Este miércoles, el suizo derrotó al estadounidense James Blake en tres sets, por 7-5, 7-6 (7/5), 6-4. Como ocurre con frecuencia entre ambos, el enfrentamiento fue de muy alto nivel, pero el defensor del tí­tulo sigue controlando la situación elevando su nivel de juego en los puntos importantes.

Gracias a esta victoria, su octava en otros tantos partidos contra Blake, el suizo tiene asegurado conservar la primera plaza mundial el próximo lunes por 209ª semana consecutiva, otro récord batido a finales del año pasado.

Si Federer hubiera caí­do eliminado antes de semifinales, Nadal podrí­a haberle superado en la clasificación en caso de ganar el torneo, pero la perspectiva no parece inquietar al suizo.

«Habí­a escuchado rumores», bromeó Federer en el micrófono del ex campeón estadounidense Jim Courier, locutor en la Rod Laver Arena.

Djokovic también impresionó ante David Ferrer, derrotado por 6-0, 6-3, 7-5, aunque un bajón al final del tercer set estuvo a punto de meter al español en el partido.

El número tres mundial desperdició cuatro bolas de partido con 5-4 con servicio adverso, para dejarse remontar a 5-5. Incluso estuvo a punto de perder también su habitual sangre frí­a, irritándose contra el público demasiado ruidoso para su gusto.

«He tenido mucha presión, a veces es difí­cil mantener la calma en el court. No deberí­a dejarme desconcentrar por el público», reconoció Djokovic, que se aprovechó del mal dí­a de Ferrer, número cinco mundial.

El serbio, que disputará su primera semifinal en el Abierto de Australia, puede presumir de haber alcanzado el último cuadro de todos los torneos de Grand Slam después de Roland Garros, Wimbledon y el US Open el año pasado.

Su clasificación completó el triunfo de Serbia, que tendrá tres representantes en semifinales, un resultado extraordinario para un pequeño paí­s de 10 millones de habitantes. No será la primera vez, pues Djokovic, Jelena Jankovic y Ana Ivanovic firmaron esta increí­ble actuación en el último Roland Garros.

Jankovic se clasificó el martes derrotando a la actual campeona, la estadounidense Serena Williams, y se enfrentará con la rusa Maria Sharapova, gran favorita después de su victoria sobre la número uno mundial Justine Henin.

Ivanovic, de 20 años, acabó de eliminar a la familia Williams deshaciéndose en dos sets (7-6 (7/3), 6-4) de Venus, a quien nunca habí­a derrotado en cuatro enfrentamientos.

La serbia será favorita ante la eslovaca Daniela Hantuchova, que se deshizo de la joven polaca de 18 años Agnieszka Radwanska por un doble 6-2.