Espera impulso polí­tico de Europa


Centroamérica va a la Cumbre de Lima con la esperanza de obtener un espaldarazo polí­tico de los europeos para hacer avanzar la negociación del Acuerdo de Asociación y poder concluirlo en el primer semestre de 2009, indicaron funcionarios centroamericanos.


El acuerdo que desde octubre del pasado año negocian Centroamérica y la Unión Europea es «el punto más importante» de la reunión entre los representantes de los dos bloques el sábado en Lima, en el marco de la Cumbre UE-América Latina y Caribe que se inicia hoy, indicó Christian Guillermet, director general de polí­tica exterior de la cancillerí­a costarricense.

El funcionario dijo que espera una declaración conjunta en la que los europeos den «un espaldarazo polí­tico» al más alto nivel con el compromiso de que la negociación pueda concluirse el próximo año.

Los centroamericanos no quieren declaraciones formales, sino lo que les interesa es «tener una conversación muy franca y acordar no solo una fecha, sino los pasos necesarios para que esa fecha sea realista y llegar sin prisa pero sin pausa» a la conclusión de la negociación, dijo por su parte el jefe negociador costarricense Roberto Echandi.

La Europa comunitaria y Centroamérica se sentaron a la mesa en octubre del pasado año, para negociar el Acuerdo de Asociación, aunque sólo en la tercera ronda, celebrada a mediados de abril en El Salvador, se ha empezado a entrar de lleno en la negociación propiamente dicha.

Los centroamericanos quieren llegar a la próxima ronda, que se celebrará en julio en Bruselas, con la certeza de que los europeos aceptarán negociar a partir de las condiciones que ofrece el Sistema Generalizado de Preferencias Plus (SGP ) en el eje comercial.

En el polí­tico, que junto al de cooperación integran las bases del Acuerdo, esperan flexibilidad por parte de Europa, que actualmente les exige que se adhieran a la Corte Penal Internacional (CPI).

En Centroamérica, sólo Costa Rica y Honduras se han adherido a la Corte, mientras que Guatemala, El Salvador y Nicaragua han dejado claro que no van a cumplir este requisito, aunque se han comprometido a luchar contra lo crí­menes de lesa humanidad y la impunidad en sus respectivos paí­ses.

«Como en toda negociación, no hay que perder la perspectiva», recomendó Guillermet, antes de agregar que «no podemos decir que las posiciones estén tan afincadas que no se puedan flexibilizar», confió.

Además, la conclusión del acuerdo serí­a un «mensaje claro» para el resto de las regiones, sobre todo Mercosur, que tratan de negociar con Europa con mucha anterioridad a los centroamericanos.

Los jefes comerciales y los del eje polí­tico de los cinco paí­ses centroamericanos que negocian el acuerdo con la UE prevén viajar a la capital peruana, donde estará la plana mayor de los funcionarios europeos.

Sin embargo, los presidentes de Costa Rica, Oscar Arias, y El Salvador Elí­as Antonio Saca, han cancelado el viaje por razones de salud.