España cumplió hoy su meta de captar 4.975 millones de euros (6.760 millones de dólares) con bonos a 12 y 18 meses, pero tuvo que pagar intereses mucho mayores que en emisiones precedentes, en momentos de fuertes tensiones en los países periféricos de la zona euro, anunció el Tesoro.
El Tesoro pretendía colocar entre 4.500 y 5.500 millones de euros.
Los bonos a 12 meses tuvieron una fuerte demanda (7.100 millones de euros), por una adjudicación final de 3.700 millones de euros a un interés promedio de 2,363%, muy por encima de la tasa de la anterior subasta (1,842%) del 19 de octubre y de los intereses de mismo vencimiento en el cierre del lunes (1,250%).
La emisión a 18 meses también tuvo una demanda alta (de 4.600 millones de euros), por una colocación final de 1.200 millones de euros a un interés medio de 2,664%, también superior al de la anterior emisión (2,009%) del 19 de octubre y al del mismo vencimiento el lunes por la tarde (1,700%).
Este encarecimiento de la deuda española, que ya se notó en precedentes emisiones de las últimas semanas, refleja las nuevas preocupaciones del mercado por la situación de los países considerados más frágiles de la Eurozona, como ahora Irlanda, cuya capacidad de enderezar su cuantioso déficit despierta grandes dudas.
Los europeos dudan que se produzca un efecto contagio de la situación irlandesa a otros países periféricos como Portugal, España, Grecia o Italia, que también están en la mira de los mercados financieros.