España volvió a la final de la Copa Davis al tomar ayer una ventaja irremontable de 3-1 sobre Estados Unidos.
David Ferrer venció a John Isner 6-7 (3), 6-3, 6-4, 6-2 para decretar la victoria española.
Ferrer se repuso del déficit del primer set para mantenerse invicto en canchas de arcilla con su decimosexta victoria consecutiva.
El español, quinto en el escalafón del mundo, frustró a su rival que en un momento hacia el final estrelló su raqueta sobre el piso.
España, que tratará de ganar su cuarto título en cinco años, elevó a 24 su racha ganadora como local. No pierde sobre arcilla desde 1999.
España disputará el título en noviembre ante la República Checa, que venció como visitante a Argentina.
Los checos serán locales por primera vez desde 1980, cuando ganaron su único título como la exChecoslovaquia. La final se jugará entre el 16 y 18 de noviembre.
Ferrer volvió a demostrar que puede llenar el vacío que dejó Rafael Nadal, que se lesionó.
Ferrer y Nadal dijeron que reducirían su disponibilidad para la Davis después de contribuir a la victoria de España sobre Argentina en la final del año pasado. Pero mientras Nadal no participó por lesión, Ferrer decidió regresar.
«Estoy feliz, muy feliz por volver a una final de la Davis», afirmó Ferrer. «Esta es la competición donde más emociones he tenido. Poder compartir esto con este grupo, con el que me llevo tan bien, me llena de orgullo».
Aclaró que «no estuve en la primera ronda porque llevo muchos años jugando Copa Davis y Masters. Casi sin vacaciones. Y a todo no se puede llegar».
Agregó que «la segunda eliminatoria tampoco pensaba jugarla, pero hablé con Alex (Corretja) y en el último momento me decidí. Yo soy un jugador de equipo. No sé lo que me queda de carrera, pero me quería exprimir al máximo en Copa Davis. Por el buen ambiente. Me llevo muy bien con Alex y José María Arenas (subcapitán) y me motivaba compartir este año con ellos».
Cuando se le preguntó si ya se veían «acariciando la copa», Ferrer respondió jocosamente «Yo lo único que quiero acariciar es a mi gato mañana. Queda mucha tela. Ya se verá. En la final de la Davis puede pasar de todo».
En cuanto al rival en la final «los dos son equipos muy completos. El hecho de jugar fuera de casa ya es complicado. La República Checa tiene un doble muy correcto. Berdych puede ganarte los dos puntos en cualquier superficie. Argentina me gusta porque tengo más amigos allí, me lo paso bien, pero la República Checa me queda más cerca del Masters, llegaría mejor físicamente».
Por su parte Corretja comentó que Argentina «es versátil, pueden elegir todo tipo de pistas, no sé si indoor o aire pero seguramente rápida».
REPÚBLICA CHECA
Argentina, una de las potencias del tenis mundial, sufrió una nueva decepción en la Copa Davis al ser eliminada en semifinales 3-2 por la República Checa.
Herida por la ausencia por lesión de Juan Martín del Potro, Argentina apeló a último momento al novato Carlos Berlocq, quien perdió 6-3, 6-3, 6-4 ante Tomas Berdych, la gran figura de los checos ya que ganó sus tres partidos incluido el dobles.
República Checa disputará la Ensaladera de Plata en noviembre con España, verdugo en casa de Estados Unidos sobre el que tomó una ventaja irremontable de 3-1.
Con la serie definida, Juan Mónaco le dio el segundo punto a Argentina al vencer 6-3, 7-6 (2) a Ivo Minar, en partido de mero trámite.
«Vamos a jugar con un gran campeón como España pero tenemos la suerte de que los vamos a recibir en la República Checa», dijo Berdych. «Ese será el momento cumbre de mi carrera».
La despedida de Argentina parecía escrita de antemano porque se dio la lógica: Berlocq es 45 en el mundo y jugó su primera Davis, mientras que Berdych es el sexto mejor jugador del planeta y en este torneo cosechó 36 victorias y 12 derrotas (21-11 en singles).
Berdych, quien metió seis aces contra ninguno de su rival, necesitó dos horas y 45 minutos para liquidar el pleito sobre una superficie de arcilla en el Parque Roca ante unas 12.000 personas.
«Fue un partido duro en el que yo no paraba de correr», dijo Berlocq. «Fui de aquí para allá pero no sentí el cansancio gracias al aliento del público».
Quizás la inexperiencia «copera» y sus nervios le hayan jugado una mala pasada a Berloq, quien aprovechó solo uno de sus 13 puntos de quiebre. Berdych, en cambio, le sacó el jugo a cuatro sobre ocho.
Argentina no paró de sumar contratiempos: víctima de un desgarro muscular, en la antesala de la serie se retiró David Nalbandian, su figura más emblemática en la Davis y quien sufrió un desgarro muscular, mientras que el sábado se bajó Del Potro, ocho del mundo, que acusó una lesión en su muñeca pese a lo cual jugó su primer duelo con victoria 3-0 sobre Radek Stepanek.
Berlocq, de 29 años y sin títulos de ATP, remplazó a Nalbandian en el dobles que terminó con victoria checa y luego hizo lo propio con Del Potro, quien debía haber jugado ante un Berdych, quien en su anterior duelo triunfó 3-2 sobre Juan Mónaco.
Berdyc-Stepanek ganaron 3-0 el duelo de dobles del sábado ante Berlocq-Eduardo Schawnk.
Frenada ahora en su penúltimo paso, otra vez se hizo añicos el sueño de Argentina de ganar la Davis luego de cuatro finales perdidas desde que a mediados de los 70 se asomó como una de las potencias del tenis mundial con Guillermo Vilas, al que luego se sumó José Luis Clerc.
«Lo que mas quería era llegar a la final», dijo Berlocq. «Pero creo que Argentina en algún momento lo va a lograr», agregó esperanzado en que Argentina pueda atrapar la codiciada Ensaladera de Plata.
Argentina cayó en los los duelos decisivos en 1981 (ante Estados Unidos), 2006 (Rusia), 2008 y 2011, en estos casos con España.
República Checa fue finalista en 2009 y bajo el nombre de Checoslovaquia fue campeón en 1980 y llegó a la final de 1975.