¿Noventa caballos por 120 diputados?, es la pregunta que se lee en un volante que se distribuyó durante una protesta pacífica efectuada esta mañana frente a las instalaciones de la Escuela Militar de Equitación, como rechazo a la construcción de las nuevas instalaciones del Parlamento Centroamericano donde actualmente funciona la escuela.
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Según Clarissa Herrera, instructora del programa de equinoterapia, unos 30 infantes con discapacidades que se benefician de la equinoterapia y 60 alumnos que asisten a clases de equitación se verían seriamente perjudicados, ya que existe la probabilidad de que se trasladen las instalaciones, pues perderían la mitad del terreno.
«El gobierno anterior donó la mitad de la instalaciones de la escuela al Parlacen, para que construyera sus instalaciones. Con ello se deberán reducir clases, los días de atención, y horarios», se lamentó la instructora.
Hay niños becados que reciben sin ningún costo el tratamiento de equinoterapia y se está ampliando el programa para que tenga mayor cobertura para la población. Actualmente brindan servicio a infantes con síndrome de Down, Autismo, Microcefalia, así como los síndromes Sturge Weber y Klipell Traunanay.
Aporte
Gustavito tiene 12 años y lleva cuatro de asistir a las clases de equinoterapia. «Cuando él llegó no podía sostener su cabeza, tenía que montar el caballo con su instructora, pero ahora monta solo y tiene buen equilibrio. También puede caminar y los médicos habían dicho que no lo podría hacer, debido al síndrome que tiene», contó Gustavo Romero, de 42 años, padre del infante.
«El Presidente es quien tiene la última palabra, sólo él puede derogar el acuerdo gubernativo firmado con el Parlacen», dijo Herrera.