En el juzgado Primero de Mayor Riesgo B, Adolfo Vivar Marroquín, alcalde de La Antigua Guatemala, Sacatepéquez, y diez personas más, fueron escuchados en la audiencia de primera declaración.
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En la diligencia, la Fiscalía contra el Lavado de Dinero les imputó los delitos de asociación ilícita, concusión, fraude, caso especial de estafa, lavado de dinero y obstrucción a la justicia.
La acusación se basó en la supuesta adjudicación de varios proyectos municipales a familiares del jefe edil, donde, según la Fiscalía fueron sobrevalorados para pagar comisión a los integrantes de la alcaldía. La Fiscalía calcula que el alcalde Vivar habría recibido alrededor de Q2 millones en concepto de comisiones.
Según el Ministerio Público, por medio de las empresas de Vivar Marroquín y sus familiares se firmaron cheques por la suma de Q23 millones 435 mil 422.80, dinero que provenía del erario del Estado y que supuestamente fue utilizado en forma fraudulenta, el hecho, de acuerdo con el ente investigador, encuadra en el delito de fraude en forma continuada.
Previo al inicio de la audiencia, la defensa buscaba que la misma se suspendiera, manifestando que no habían recibido una copia del expediente y que necesitaban por lo menos un día para analizarlo.
La Fiscalía se opuso, señalando que en el caso, aún hay tres órdenes de captura pendientes de ejecutar, que la investigación se está extendiendo, y que entregarles el expediente con las pruebas podría afectar el rumbo de las pesquisas.
Junto con Vivar, hoy conocerán si son ligados a proceso, el tesorero de la comuna, Boris Alexander Asencio, José Armando Arrecis Ramírez, Claudia Suzette Vela Sagastume, María Mercedes Reyes Carías, Leonel Rodrigo Amado Molina, Ana Elysa Coloma Gaytán de Amado, Adriana del Carmen Castillo Recinos de Coloma, Aurelio Cuy Chávez, Josué Renato de la Roca y César Eduardo Castellanos Álvarez.
Vivar Marroquín, quien paso cuatro días en la carceleta del sótano del Organismo Judicial, cuando preciso sus datos ante el juez Miguel Ángel Gálvez, se mostró confuso cuando le interrogaron qué cargo desempañaba antes de ser detenido. “soy el alcalde, era el alcalde, soy el alcalde de la ciudad de Antigua Guatemala, porque soy inocente hasta que no se demuestre lo contrario”.
También dijo que junto al trabajo en la municipalidad antigüeña, es propietario de cinco farmacias, una droguería y un hospital privado.