Lucky López, secretaria ejecutiva de la Comisión contra las Adicciones y el Tráfico Ilícito de Drogas (Seccatid), indicó que el Psicodiagnóstico es una de las debilidades del sistema de Salud en el país, pues el 70% de los profesionales en Psicología no cuenta con una especialización en el tratamiento de adicciones, por lo cual no son capaces de hacer un diagnóstico acertado en las primeras sesiones con pacientes con alguna adicción.
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La funcionaria explicó que los psicólogos deben tener la capacidad de diagnosticar en la primera sesión con pacientes con algún tipo de adicción o drogodependencia, pues afirmó que normalmente una sesión terapéutica dura cincuenta minutos y el profesional está obligado a decir cuál es el diagnóstico, cuántas sesiones necesitará, el tipo de psicoterapia que se aplicará y el costo del tratamiento.
“El 70 por ciento de profesionales en psicología, medicina, psiquiatría o cualquier otra área de la salud a nivel nacional, no posee la certificación o el respaldo académico en esta especialidad. El abordaje en dependencias debe ser una especialidad, así como lo son los psicólogos infantiles o familiares. El psicólogo en adicciones debe ser una especialidad”, enfatizó López.
Para la secretaria ejecutiva de la Seccatid, las adicciones no solo se dan por el consumo de drogas ilícitas, sino también por la automedicación, la ingesta excesiva de comida, la recurrencia a las compras, a la pornografía, a internet, a las apuestas; así como el abuso de fármacos como los sedantes y tranquilizantes y finalmente, el tabaquismo y el alcoholismo.
Es por esto, destacó López, que se necesita formar al recurso humano especializado a través de capacitaciones con profesionales y de esa manera combatir el empirismo con el que se aborda el tratamiento de las adicciones, pues para la entrevistada, también se convierte en un problema de salud mental.
Al respecto, Marco Antonio Garavito, director de la Liga Guatemalteca de Higiene Mental, opinó que el porcentaje que da la Seccatid podría ser incluso más alto, pues la formación de los profesionales en Guatemala en el campo de la Salud Mental es bastante general y aunque hay ciertas especializaciones, no necesariamente existen en el tema de las adicciones, ante la necesidad creciente en el país.
Asimismo, el experto subrayó que las adicciones son el resultado de una sociedad que genera altos grados de frustración en los ciudadanos y ante esta, se buscan mecanismos de consumo y adicción para poder afrontar este tipo de situaciones.
Para Garavito, esa misma frustración es el origen de otros problemas, como la violencia por ejemplo; que es vista como un compensador social. Finalmente, advirtió que el problema de las adicciones no se resuelve con más psicólogos especializados, sino con un sistema social más funcional, es decir, donde la población tenga acceso a los satisfactores que hoy en día le generan frustración.
La Seccatid estima que el tratamiento para un paciente con algún tipo de adicción severa puede durar hasta 8 meses o 25 sesiones con un profesional, y que cuando no son atendidos por el sistema de salud estatal, en lo privado representaría entre Q17 a Q20 mil.