Escándalo por negocio


Un escándalo por un presunto negociado en Perú a favor de la noruega Discover Petroleum provocó este lunes la renuncia del ministro de Energí­a tras conocerse audios de un funcionario estatal con un ex ministro en que hablan sobre jugosas pagos por sus gestiones.


La denuncia estalló al conocerse el domingo de noche en la televisión local audios de diálogos telefónicos de un miembro del directorio de la estatal PerúPetro, Alberto Quimper, con Rómulo León Alegrí­a, ex ministro de Agricultura en el primer gobierno del presidente Alan Garcí­a (1985-1990).

En la conversación León Alegrí­a le dice a Quimper: «Tus honorarios deben estar depositados en la cuenta», a lo que Quimper le retruca «Â¿y llegaron los tuyos?». «Todaví­a no, a mí­ no me van a pagar hasta que salga el contrato del acuerdo con PetroPerú (también estatal)», responde León.

El audio generó de inmediato un terremoto polí­tico y llevó al mandatario a anunciar cerca de la medianoche del domingo la destitución de Quimper y la aceptación de la renuncia que presentó César Gutiérrez, presidente de PetroPerú.

Este lunes en un acto público en la ciudad surandina de Cusco, Garcí­a anunció la aceptación de la dimisión que presentó también el ministro de Energí­a y Minas, Juan Valdivia.

PerúPetro es la empresa estatal encargada de promover la inversión en actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el paí­s, mientras que PetroPerú realiza trabajos de explotación del hidrocarburo.

El primer ministro, Jorge del Castillo, anunció que quedaba suspendida la firma del contrato de concesión con la noruega Discover Petroleum, que habí­a ganado la licitación de cinco áreas de explotación, cuatro en el zócalo continental y una en la selva de la región surandina de Madre de Dios, fronterizo con Brasil.

Incómodo por el escándalo que envuelve a su gobierno, Garcí­a advirtió que «la mejor manera de responder a estas barbaridades y a estas ratas es actuando de inmediato y logrando que se pueda depurar de nuestro gobierno cualquier acto de corrupción».

«Que todos los responsables vayan a la cárcel, que les caiga todo el peso de la ley, no sólo se trata de castigar al que estuvo chantajeando, sino también decirle al funcionario que no vigiló bien a su sector», añadió.

El mandatario puso a salvo al renunciante ministro Valdivia de quien dijo que es un «hombre honesto» y que puso su cargo a disposición afirmando que «no tiene nada que ver en esta cochinada, pero que lo hací­a como responsable polí­tico» de su sector. En el mismo sentido se pronunció sobre Gutiérrez.

Garcí­a también precisó que aceptó la dimisión de Valdivia «para que se sepa que en el gobierno hay responsabilidad polí­tica» y que de esa manera busca dar «un mensaje inmediato para cauterizar a todos aquellos que quieren corromper al gobierno».

Por su parte, la ministra de Justicia, Rosario Fernández, pidió la detención inmediata de León Alegrí­a y de Quimper quienes habrí­an cometido delitos de corrupción de funcionarios, patrocinio indebido, tráfico de influencias y asociación ilí­cita para delinquir.

Fernández subrayó que por las acciones de «tres pí­caros sinvergí¼enzas» no se puede cuestionar toda la labor del gobierno ni crear zozobra en todos los procesos de licitación.

Uno de los involucrados, Alberto Quimper, dijo a la prensa que no recordaba las conversaciones con León Alegrí­a. «No tengo vinculación profesional con Discover ni con otra empresa petrolera», añadió.

De su lado, León Alegrí­a dijo que el audio se refiere a un «diálogo coloquial» sacado fuera de contexto y que todo se trata de «fuegos de artificio», pero que se poní­a a disposición de la justicia para cualquier investigación.