En materia de seguridad, el Ministerio de Gobernación tiene la obligación de velar con sus instituciones para que los habitantes del país puedan gozar de manera libre e irrestricta de los derechos de locomoción que le son inherentes como ciudadanos y como población en general.
Esta época navideña, trae consigo un inusitado movimiento vehicular en todo el territorio nacional para realizar compras en los departamentos y municipios más comerciales, en especial la ciudad capital; ya sea por medio de autobuses extraurbanos de pasajeros, autobuses rentados para realizar excursiones, vehículos recreativos y automóviles particulares.
Las autopistas del país, puede decirse que están en buenas condiciones en un 70 por ciento, el bajón que ha tenido el precio de los combustibles y las novedades en relación a luces y espectáculos de los centros comerciales, son los elementos más llamativos para que la población del interior haga viaje hacia la ciudad de Guatemala.
El control vehicular en las diferentes autopistas está a cargo de la Policía Nacional Civil; en algunos pocos casos, por las policías municipales de tránsito en las respectivas circunscripciones geográficas de algunos municipios. Sin embargo, los autopatrullas de la PNC son insuficientes para cubrir el tránsito vehicular, pues la mayoría de ellos están destinados a otros menesteres.
Hace varios años, el Ministerio de Comunicaciones creó la Policía de Protección Vial (Provial) con funciones específicas de control y ayuda a los pilotos y chaufferes de vehículos de carga, transporte y de uso particular; lo cual ha hecho que adquieran una experiencia buena en cuanto al tránsito vehicular, en especial el de transporte extraurbano de pasajeros.
El deseo de cada uno de los ministerios de Estado por tener una policía propia ha llevado a los funcionarios de turno de todos los gobiernos a crear entes y dependencias que sirven de adorno, ya que realizan sus labores de acuerdo a las reglas creadas para ellos mismos; sin entender que toda función policial debe ser coordinada por la Policía Nacional Civil.
En el caso del control vehicular en las autopistas, dicha función le corresponde por ley al Departamento de Tránsito de la PNC y no a Provial, porque se da la duplicación de esfuerzos y de recursos estatales, mismos que podrían aprovecharse de mejor forma con la inserción de Provial a la PNC, con la especialidad de revisión de estado físico de las unidades del transporte extraurbano.
En esta época navideña, esperamos que no haya accidentes viales de autobuses extraurbanos provocados por el mal estado físico de los mismos o por la poca o nula revisión que se les practique en cuanto a neumáticos y capacidad de pasajeros viajantes.