Dentro de grandes expectativas hoy asumió el nuevo gobernante de Guatemala, el ingeniero ílvaro Colom Caballleros. En su tercer intento Colom toma el poder de un país equivalente a un esqueleto desarmado, que para colmo, muchas de estas piezas se encuentran con fracturas develándonos a una sociedad fragmentada y dividida. Aquí cada quien jala por su lado, CACIF, gremios, cámaras, sindicatos, etc. y por eso resulta Guatemala una nación verdaderamente difícil de gobernar.
Cuatro considero deben ser los pilares principales en los cuales ílvaro Colom fundamente su gestión. El primero y el más reclamado por la sociedad guatemalteca es el tema de la inseguridad pública. Llega al poder de un país que tiene una de las mayores tasas de homicidios del mundo, y por esa razón, un pueblo que clama con dramatismo que se le dé la mayor importancia a este problema. Por eso el tema de la inseguridad ciudadana representa su reto más apremiante. Dentro de este contexto el nuevo Presidente no puede desligar aspectos relacionados como lo es el de la impunidad, derivado esto de la deficiente persecución penal donde convergen otros factores como lo es la falta de eficiencia en la investigación criminal. La inseguridad carcelaria es otro factor importante que forma parte de esta columna o eje de su administración. Evidentemente resulta inútil capacitar a los fiscales del Ministerio Público para que aporten pruebas contundentes y los jueces juzguen y condenen si las cárceles son tan inseguras.
El segundo pilar de su administración que no deja de ser menos importante que el anterior, es la estrategia para reducir esa pobreza que ensombrece la vida de las comunidades más marginadas de nuestro país. La ampliación de la pobreza en Guatemala se explica como el resultado de la última elección donde una oligarquía criolla se hizo del país. Gobernar un país pobre como Guatemala donde es urgente derrotar la pobreza representará para el nuevo gobernante caminar por el filo de la navaja, esto por razón de tantos gobiernos que descuidaron este esfuerzo y por el acoso y la renuencia que tendrá de las elites guatemaltecas. Por eso un pacto fiscal que reúna en torno a una mesa de diálogo y consenso a todos los sectores de la sociedad guatemalteca resulta una herramienta valiosa.
El tercer pilar de su administración será conservar la única herencia positiva del anterior gobierno, que es la estabilidad macroeconómica del país. Por supuesto, los únicos héroes en este aspecto lo constituyen nuestros emigrantes por el fruto de su trabajo representado en las remesas familiares. Y cuidado, la próxima ley de inmigración norteamericana nos anuncia una reducción de divisas por este rubro. Por eso es que empezar a trabajar desde ya en el tema de la competitividad y productividad del país es otro aspecto primordial y hasta apremiante. Y el cuarto de los ejes que considero fundamentales en la nueva administración es el tema de la corrupción, que por cierto se ha constituido en el principal fenómeno deslegitimador del sistema democrático. En este esfuerzo el principal aliado del Presidente Colom lo constituye el Consejo Nacional Contra la Corrupción, entidad nacional no gubernamental concebida por la Política de Desarrollo Democrático de su plan de gobierno.