Errores que no ayudan


Nadie duda que estamos en medio de una crisis sin precedente y es importante en estas circunstancias actuar con mucha serenidad y buen juicio para no enturbiar más las cosas. Hoy en una entrevista radial, el comisionado Carlos Castresana, de CICIG, dijo que en el tema de la investigación actual y su independencia, hasta las apariencias son importantes y en ese sentido hay que señalar que se cometen errores que no ayudan a dar nada de confianza a la población.


Lo primero fue la reunión entre el Presidente de la República y el Fiscal General, de la que al salir este funcionario declaró que ya estaban trabajando en investigar al abogado muerto y sus relaciones personales. Lo que deberí­a de investigar prioritariamente es quiénes lo mataron y sólo en el marco de ese interés indagar sobre la vida de Rosenberg, pero su actitud dio la sensación de que tras reunirse con el Presidente lo más importante era empezar a desacreditar a la ví­ctima.

El otro error grave cometido fue el de movilizar a gente de los asentamientos para enfrentarlos a los manifestantes que ayer llegaron a inmediaciones de la Casa Presidencial para mostrar su repudio al presidente Colom. Por supuesto que hay mucha gente que está agradecida con el Gobierno y cuando el mandatario ha afirmado que los programas sociales continuarán a como dé lugar, está dando la idea de que alguien está moviendo los hilos para suprimirlos y eso le permite movilizar a los beneficiados para que vengan, como dijo el mandatario, a defenderlos.

Menos ayuda que el mismo Presidente esté propalando que sin duda habrá más violencia relacionada con este caso, porque cualquier gobernante sensato tendrí­a que decir que su gobierno garantizará la seguridad de los ciudadanos e impedirá que se incurra en nuevas acciones de violencia que afecten a personas que puedan tener relación con el escándalo actual. La declaración del Presidente suena amenazante, como la que hizo Barquí­n al advertir que usará la ley de terrorismo financiero con relación a este caso que no está cuestionando la solidez de ningún banco ni el respaldo a los ahorrantes, sino otras cosas.

Se entiende que los señalados por el licenciado Rosenberg traten de defenderse y desvincularse de las acusaciones, pero para hacerlo deben actuar con talento y mesura para no complicar más las cosas. Porque amenazar y confrontar es un error grave y peor aún lo es la evidencia de que el Fiscal se preocupa más por desprestigiar al muerto que por averiguar quién lo mató, y hacerlo tras una reunión con el Presidente de la República los desacredita a ambos.