Era una broma



Un surcoreano que amenazó con hacer estallar aviones de la aerolí­nea Air China el viernes durante la ceremonia de inauguración de los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n confesó a la policí­a que todo era una broma.

Lee Hyon-Sa, un surcoreano de 33 años que vive en Japón, se entregó a la policí­a cerca de Tokio el domingo y admitió ser el autor de las amenazas que obligaron a un vuelo de Air China a dar media vuelta en pleno vuelo, informó un portavoz policial, según esa fuente.

Lee declaró a la policí­a durante su interrogatorio que habí­a enviado la amenaza por e-mail «para bromear» pero, según el portavoz policial, permanece detenido y «sigue sin estar clara» su motivación.

La amenaza, recibida horas antes de que comenzara la ceremonia de inauguración de los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n el 8 de agosto, decí­a: «Pedimos a Air China que suspenda inmediatamente todos sus vuelos. Si no, haremos explotar los aviones. Estrellaremos los aparatos en las instalaciones olí­mpicas».

Un vuelo de Air China con destino en China regresó a Japón pero no se hallaron objetos sospechosos en el aparato y otros cuatro vuelos se quedaron en tierra.

China puso en marcha una serie de medidas de seguridad sin precedentes en los Juegos Olí­mpicos, con más de 150.000 agentes de policí­a y vigilantes en Pekí­n.

La preocupación por la seguridad ha aumentado sobre todo debido a la violencia en la región mayoritariamente musulmana de Xinjiang, en el noroeste del paí­s.