Las violentas protestas contra la cumbre de la OTAN en una sitiada Estrasburgo (este de Francia) dejaron el sábado un hotel incendiado, una capilla saqueada, heridos y detenidos, al cabo de múltiples enfrentamientos entre militantes y la policía francesa.
Un grupo de Black Blocks (movimientos antiglobalización) dieron un giro de extrema violencia a la manifestación internacional contra la cumbre de la OTAN en la que participaban entre 10 mil y 30 mil manifestantes, según la prefectura y los organizadores, respectivamente.
Con pasamontañas y armados con barras de hierro, unos cien manifestantes atacaron e incendiaron un hotel de la cadena Ibis, una capilla, una farmacia, un puesto de policía desocupado y las oficinas vacías de la oficina de turismo cerca de la frontera franco-alemana, junto al puente de Europa sobre el Rin.
El incendio destrozó por completo la planta baja del hotel.
Los bomberos lograron intervenir antes de que el fuego avanzase a los pisos superiores en este hotel de 78 habitaciones.
«La religión no es otra cosa que la sombra del universo sobre la inteligencia humana. Victor Hugo», inscribieron los militantes en el techo de una capilla de la ciudad.
En el puesto de policía, los manifestantes comenzaron a quitar las banderas en la entrada al territorio francés, rompiendo todos los vidrios a palazos y pedradas.
Las fuerzas del orden, posicionadas en la zona, cargaron y rechazaron a los manifestantes con cañones de agua y gases lacrimógenos, dejando una espesa cortina de humo negro.
BARACK OBAMA
presidente estadounidense