Entre coperachas y colaboraciones


El nacionalismo es el huevo de donde nacen las guerras.

Maupassant

Edith González

Octubre, el mes de la Virgen del Rosario, se inició como ya es tradicional con la celebración del Dí­a del Niño. Para entrar luego al Mac dí­a feliz. Una actividad promovida por la empresa privada, para beneficiar a muchos niños. Este año la escuelita del Hospital Roosevelt que atiende a los niños que deben permanecer por varios dí­as hospitalizados fue una de las instituciones beneficiadas, además de la Casa de Ronald que acoge a los padres de estos niños, lo que agradeció el doctor Gustavo Batres, director de dicho hospital.

Y por supuesto las colas se formaron para participar y lograr la meta. Los guatemaltecos hemos vivido en medio de una cultura de colaboraciones. Desde las ventas de número de rifa hasta las participaciones en kermeses y mañanas deportivas para recaudar fondos para la construcción o adquisición de equipo escolar. Sin olvidar las coperachas para las reuniones y los ajustes para la gasolina.

Igualmente las colaboraciones para salvar niños con cáncer, las Cabecitas de Algodón, la Maratón del Juguete y las donaciones de cobijas, entre otros, además de la ayuda para alguna región del paí­s que se ve afectada por las lluvias y vientos.

Nos movemos en medio de una cultura de donaciones y colaboraciones, de servicios sociales; lo que nos deja en una posición muy vulnerable.

Porque claro que hay carros de lujo en Guatemala y grandes mansiones, habitadas por personas que viajan en avión y compran en dólares, que conforman un extremo de nuestra sociedad, porque el otro lado, el 45% de pobres y 15% en extrema pobreza son los receptores de estos movimientos, los desposeí­dos, los desatendidos y engañados por el sistema, los olvidados.

Que excelente que nuestro paí­s tenga guatemaltecos que comen en restaurantes y viajan en taxi, lástima que otros deban arriesgar su vida para pasar de mojados porque el Estado guatemalteco no atiende sus necesidades. Y lo que es peor, que tengamos un Presidente que no quiere aceptar la realidad que vive Guatemala, con un enorme déficit de vivienda, hospitales sin medicamentos, escuelas sin pupitres, una policí­a nacional podrida y un crecimiento movimiento delincuencial.