Ensalada de “junior’s”, nefasta a Guatemala


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El nombre del presente artículo, alude a una serie de comentarios que van y vienen en boca de la vox pópuli, y, por lo curioso de sus contenidos, lo presento como que si fuera una ensalada de grillos.

Fernando Mollinedo


Muchas veces uno se pregunta cuál es la razón por la que algunos empresarios exitosos terminan enredándose en asuntos de política,  y es obvia la respuesta: el poder.  No es lo mismo tener dinero que tener poder. Hay muchas personas, entre ellas los empresarios de todas clases que llegan a poseer inmensas cantidades de dinero, pero nunca alcanzan el poder ni su disfrute.

Otros, han acariciado el poder, lo ejercen, lo disfrutan, pero no son poseedores de cantidades en dinero que les signifique su reconocimiento en la sociedad como ricos; sin embargo, se debe reconocer que en muy pero muy pocos casos logran encontrar o construir un equilibrio.

Aunado lo anterior a la política guatemalteca, hay personas jóvenes que bajo el alero político de su padre o madre principian a hacer su capital económico, social y hasta se dieron y se dan el lujo de ejercer cierto poder de decisión en las actividades gubernamentales de turno; ya sea en favor propio o de forma directa por medio de testaferros, favoreciendo a sus amistades de estudios u holgazanería.

Lo anterior viene a colación porque en el vecino país de México, la senadora Mónica Arriola, hija de la otrora poderosa secretaria general del sindicato de maestros Elba Esther Gordillo, fue echada de la Secretaría General del Partido Nueva Alianza (Panal) fundado por su mamá.  Mónica Arriola llegó al Senado, sin duda, con el empujón de su madre y ahora que la maestra está en la cárcel por una cuestión coyuntural, uno de sus consanguíneos que más pagan los platos rotos es su hija.

Este es un claro ejemplo de que el poder, como todo, se acaba, es efímero, no tiene una fecha de vencimiento, pero sí un final. Además, siempre hay una jauría esperando acaparar ese poder que otros tienen. El poder nunca queda suelto, alguien siempre lo agarra.

Acá en Guatemala, los políticos aseguran a sus hijos en puestos de ejercicio de poder, para que HOY hagan lo que no podrían hacer jamás; hacer y crear una fortuna para un mañana económico tranquilo sin penas económicas.  ¡Vaya escuela de valores! Y por supuesto, los hijos de los momentáneos poderosos políticos, empresarios y funcionarios públicos, lo viven, disfrutan y ejercen con la consabida irresponsabilidad de la juventud.

LOS “JUNIORS”, sobrenombre o apelativo con que se etiqueta a los muchachos (hombres y mujeres) que bajo ese patrocinio, con los dineros del Estado viajan con frecuencia en helicópteros, aviones militares o aerolíneas comerciales a otros países con el fin de hacer turismo personal.

Descendientes de presidentes, vicepresidentes, secretarios de Estado, ministros, viceministros, directores generales, representantes de confederaciones deportivas DE TODOS LOS TIEMPOS, han viajado a conocer el mundo; a expensas de la pobreza de millones de guatemaltecos con hambre, desnutridos, iletrados y enfermos.

Hagamos un repaso mental; ¿de cuáles “junior´s” se acuerda?   De los de la Democracia Cristiana, del MAS, del MLN; PID; PR, PAN, GANA, FRG, CAN, CAO, UNE; ¿y los hijos de diputados famosos en cada época? No sólo porque hicieron dinerales a borbotones, también por sus cuentas pendientes con la justicia nacional e internacional.

El PODER DEL PODER, ha hecho en Guatemala a nuevos millonarios pero sin reconocimiento social de abolengo por parte de los ricos y con reconocimiento social por parte del pueblo recordándolos como unos verdaderos parias.  Por supuesto, “toda regla tiene su excepción”  ¿Ya se acordó de otros nombres y apellidos? Haga su lista.