El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, interrumpió sus vacaciones para movilizar a sus ministros frente a la crisis económica, dijeron ayer fuentes gubernamentales.
Excepcionalmente, el dirigente socialista debía presidir ayer por la tarde la comisión de asuntos económicos del gobierno, antes de presidir hoy un consejo de ministros inédito en pleno mes de agosto.
Rodríguez Zapatero, tachado de inmovilista por la oposición, interrumpió sus vacaciones veraniegas para participar en estas reuniones.
«Acaba de regresar en Madrid», declaró un portavoz gubernamental.
La comisión de asuntos económicos planificaría una serie de medidas para intentar paliar la crisis económica que sacude duramente a España desde inicios del año.
Esta comisión, que agrupa a varios ministerios (Economía y Presupuesto, Industria, Trabajo, Medio Ambiente y excepcionalmente Función Pública y Vivienda), es generalmente presidida por el titular de Economía, Pedro Solbes.
Algunas de las medidas tratadas en esta reunión podrían ser validadas desde hoy en un consejo excepcional de ministros.
Según el diario El País, el gobierno aprobará la suspensión del impuesto de patrimonio, conforme a una promesa de los socialistas hecha durante la campaña electoral de las elecciones legislativas del 9 de marzo.
La información no ha podido ser confirmada por una fuente oficial.
Entre las medidas estudiadas por la comisión de asuntos económicos, según El País, figura la trasposición de la directiva europea sobre la liberalización de los servicios, llamada Bolkestein.
Otra de las medidas sería reducir la duración de los exámenes del impacto ecológico de los proyectos de grandes obras públicas para acelerar su puesta en marcha, de manera tal de reactivar al sector de la construcción, el más castigado por el enfriamiento económico.
Después de un decenio de elevado crecimiento ( 3,8% en 2007), la economía española se frenó bruscamente a inicios del 2008, como consecuencia de la retracción del mercado inmobiliario –que hizo caer la actividad en la construcción, lo que provocó el aumento del paro– así como la crisis financiera y el aumento de los precios del petróleo.