La policía paquistaní se enfrentó hoy en Islamabad con militantes de la principal alianza de partidos islamistas que se manifestaban contra la intención del presidente, Pervez Musharraf, de volver a presentarse a un nuevo mandato el 6 de octubre.
Los agentes antidisturbios intentaron impedir que unos 100 manifestantes se acercaran al edificio de la Corte Suprema, en pleno centro de la capital paquistaní, y los militantes del Muttahida-Majlis-e-Amal (Frente de Acción Unido, MMA), la principal alianza de los partidos islamistas en el Parlamento, les tiraron piedras.
Los policías cargaron contra ellos y arrestaron a unos 20 manifestantes, llevándoselos en camiones, según el periodista de la AFP.
«Â¡Musharraf es un perro!», «Â¡Vete Musharraf, vete!», «Â¡Los amigos de Estados Unidos son unos traidores!», gritaba la muchedumbre.
El general Musharraf tomó el poder el 12 de octubre de 1999 en un golpe de Estado incruento y es un aliado clave de Estados Unidos en su «guerra contra el terrorismo».
Desde hace dos meses se han multiplicado los ataques, atentados y enfrentamientos entre el ejército paquistaní y los islamistas –principalmente talibanes y presuntos miembros de Al Qaeda– refugiados en las zonas tribales del noroeste del país, a lo largo de la frontera con Afganistán.
El jueves, Osama bin Laden llamó a la yihad (la «guerra santa») contra el general Musharraf y su ejército, para vengar la sangre derramada por «los adalides del islam». En los dos últimos meses, los atentados suicidas dejaron más de 270 muertos en todo el país, fundamentalmente militares.