Los cancilleres de la Unión Europea decidieron hoy en Bruselas endurecer las sanciones de la UE contra Zimbabue, agregando 37 personas a la lista de 131 zimbabuenses que tienen prohibido viajar a territorio europeo, e incluyendo por primera vez a empresas que apoyan al régimen de Robert Mugabe.
De este modo, la Unión Europea (UE) juzga que la firma la víspera de un acuerdo sobre el futuro de Zimbabue entre Mugabe y la oposición no es suficiente para reducir la presión sobre el régimen zimbabuense.
Las 37 personas, cuyos bienes en Europa fueron congelados además de sufrir la prohibición de visado, fueron identificadas como responsables de atrocidades perpetradas durante la campaña presidencial y empresarios vinculados al gobierno de Mubage.
Las sanciones incluyen por primera vez a cuatro empresas, cuyos bienes también fueron congelados.
Esta lista adicional sólo será difundida cuando se publique en el Diario Oficial de la UE, lo que debería tener lugar poco después de la decisión adoptada por los cancilleres de los 27 en una reunión en Bruselas.
Esto tiene como objetivo evitar que las personas y las empresas concernidas retiren en forma preventiva haberes de cuentas europeas.
Los 27 decidieron endurecer las sanciones contra Zimbabue a pesar de la firma ayer de un acuerdo entre Mugabe y el líder de la oposición Morgan Tsvangirai para negociar un nuevo orden político en el país africano, paralizado desde fines de junio tras un simulacro de elección presidencial.
«Si hablamos de reconciliación, esto llevará probablemente diez etapas y las discusiones entre oposición y gobierno son la etapa número uno», justificó hoy el ministro finlandés de Relaciones Exteriores, Alexander Stubb.
«Por supuesto saludamos este avance, pero estamos lejos de lo que esperamos y vamos a mantener la presión», continuó Stubb.
En la misma sintonía, el canciller francés Bernard Kouchner, cuyo país ejerce la presidencia rotativa de la UE, dijo que ese acuerdo entre Mugabe y la oposición «era mejor que nada» y que las sanciones habían desempeñado un papel para que tuviera lugar. «Es necesario mantener ese papel», afirmó.
De su lado, Gran Bretaña, el principal impulsor de las sanciones, indicó esperar que esta nueva presión empuje a la democratización de su ex colonia, con la que mantiene tumultuosas relaciones.
Estas medidas «están destinadas a reforzar el dinamismo hacia un gobierno de transición para reflejar la voluntad democrática del pueblo zimbabuense», explicó en ese sentido el ministro británico de Relaciones Exteriores, David Miliband.
A pesar de esta dureza, la UE tenía previsto hacer un gesto hoy para saludar el inicio del proceso de diálogo en Zimbabue, a través de una declaración política que los 27 aprobarían durante su reunión en Bruselas.