Los rescatistas extrajeron hoy el cadáver de un tercer minero en una mina inundada en el sur de Gales, pero mantenían las esperanzas de encontrar con vida a otro.
Horas antes, la policía había encontrado el cuerpo de un minero en el fondo de la mina y el segundo en el lugar donde estaba trabajando cuando la mina se inundó el jueves.
Los cuatro mineros fueron identificados como Phillip Hill, de 45 años; Charles Bresnan, de 62, David Powell, de 50 y Garry Jenkins, de 39. No se aclaró quiénes murieron. Los cuatro quedaron atrapados en la mina Gleision cerca de Swansea.
«Esta es una situación terrible que se acaba de agravar», comentó el legislador local Peter Hain después que se halló el segundo cadáver. Consideró positivo que los rescatistas hubiesen detectado oxígeno en las cercanías de la mina.
Hain expresó sus condolencias a las familias de los mineros. Y el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, afirmó que oraba por víctimas y deudos.
El primer ministro David Cameron dijo que «debe darse todo apoyo a los servicios de emergencia» y agregó que «a su debido tiempo debemos asegurarnos de comprender plenamente y aprender de las causas de este accidente».
Las autoridades dijeron que otros tres mineros lograron escapar después del accidente el jueves por la mañana. Uno estaba hospitalizado grave y los otros dos ilesos y ayudaban en la operación de rescate.
Los rescatistas están extrayendo agua del pozo y apuntalando los túneles.
El sur de Gales se ha caracterizado desde hace décadas por sus minas de carbón, que constituían una poderosa industria. Esa imagen se reflejó en la novela «Cuán verde era mi valle», de Richard Llewellyn, cuya versión fílmica ganó el Oscar de 1941. Cardiff, la principal ciudad portuaria galesa, fue en el pasado la mayor exportadora de carbón.
Pero el gobierno conservador de Margaret Thatcher cerró las minas después de un enfrentamiento de un año en 1984 con el sindicato de mineros. En el año de la huelga había 196.000 mineros en Gran Bretaña. Hoy son unos 6.000.