Encuentran culpables de encubrimiento en el caso del asesinato de padre Chemita


Carmen Lucí­a Dávila Barrera (I) y Marí­a del Carmen Barrera Aragón (D), fueron condenadas hoy a un año de prisión por encubrimiento en el asesinato del Caso Chemita. Sin embargo, no cumplirán su pena por haber sido suspendida por el Tribunal.

El tribunal Cuarto encontró culpables de encubrir a los autores materiales de la muerte del sacerdote José Marí­a Ruiz Furlán a Marí­a del Carmen Barrera Aragón y Carmen Lucí­a Dávila Barrera, madre e hija, enjuiciadas por encubrimiento propio.

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

El fallo de los jueces fue condenatorio en contra de las acusadas, a quienes sentenciaron a un año de prisión conmutable a razón de Q15 diarios, sin embargo, el Tribunal suspendió la pena para ambas acusadas «con el entendido que deberán observar buena conducta», se leyó en la sentencia.

El fallo, que fue resuelto por unanimidad, indignó a decenas de personas que asistieron a la audiencia. Julio ílvarez, feligrés de la iglesia del sacerdote fallecido, manifestó que «un año no es suficiente justicia para las acusadas» y añadió que, «los jueces se vendieron».

MP es mal visto

José Nájera, representante legal de la Fundación Padre Chemita y querellante dentro del proceso, calificó de «ridí­cula» la actuación del Ministerio Público (MP) durante el desarrollo del proceso.

El abogado indicó: «Los primeros tres fiscales: Thelma Lam, Marco Tulio Escobar y Elizabeth Gudiel, actuaron ridí­culamente (…) y es por ellos que hoy tenemos este fallo», manifestó exaltado, y agregó: «Este caso era por asesinato y no por encubrimiento».

Nájera no descartó apelar la sentencia y aseguró que las hoy sentenciadas «saben quiénes son los autores materiales de la muerte del Padre Chemita» y que «el MP encubrió todas las pruebas», por lo que dijo que solicitarí­an la destitución y la investigación penal contra los primeros tres fiscales del caso.

Harry Samayoa, consideró que la acusación contra sus patrocinadas «es una estupidez», dijo y sostuvo que las acusadas fueron «testigos» en el caso y no «responsables».

El jurista apuntó que aunque respetaba la decisión de los jueces, no la compartí­a y que esta serí­a apelada.

Samayoa estimó que con la sentencia emitida en contra de las acusadas, el MP podrí­a archivar el caso: «Â¿ustedes creen que el MP se va a poner a investigar quiénes son los verdaderos culpables del crimen?, lo que van a hacer es archivar el caso», declaró el abogado en medio de gritos de los feligreses que no estaban de acuerdo con la resolución del Tribunal.

Fiscalí­a

Milton Durán, fiscal del MP a cargo del caso, respondió respecto a los autores materiales de la muerte del religioso: «No podrí­amos revelar y serí­a irresponsable de mi parte involucrar a una o más personas directas», indicó.

«Vamos a estudiar los medios a los que el Tribunal le dio valor probatorio y eso nos dará muchas luces para ver qué acciones se van a tomar en las lí­neas de investigación», indicó Durán.

El Tribunal Cuarto de Sentencia fundamentó su fallo en la declaración de Jorge Alvarado y Erick Tustecun, médicos forenses que sostuvieron que el sacerdote fue golpeado en el rostro antes de ser atacado a tiros y que, incluso, Chemita, peleó con sus agresores.