En torno a héroes y actividad polí­tica


Eduardo Villatoro

Q- A lo largo de los años y en diferentes gobiernos se ha comprobado que en Guatemala puede ocurrir cualquier escándalo, aflorar una grave crisis e, incluso, cometerse delitos penales, civiles o administrativos en instituciones estatales, que sus autoridades superiores permanecen impertérritas, sin asomo alguno de arrepentimiento, mucho menos amagos de renuncia.

Afirmo lo anterior a propósito de la exigencia de los diputados Leopoldo Cruz y Lucrecia de Palomo, de la bancada del FRG, quienes demandaron la dimisión del titular de la Superintendencia de Bancos y de la presidenta del Rancio de Guatemala y de la Junta Monetaria, como consecuencia de los recientes sucesos que han afectado al sistema bancario y sobresaltado a todos los cuentahabientes.

Mientras el presidente Berger califica de héroes a los miembros de la Junta Monetaria, que incluye a los economistas Willy Zapata y Marí­a Antonieta de Bonilla, los citados legisladores olvidaron toda compostura diplomática y arremetieron contra ambos funcionarios, al extremo de espetarles a boca de jarro: «Con qué cara vienen a explicar la quiebra (del Banco de Comercio) que han solapado; deberí­an renunciar». (Siglo XXI, 17-01-2007).

Estas acometidas verbales acontecieron cuando el pasado martes el jefe de la SB y la presidenta del Banguat y de la JM se presentaron a una cita convocada por miembros del bloque del FRG, que descalificaron el trabajo de las autoridades monetarias, puesto que no informan de los riesgos que corren algunos bancos del sistema hasta que llegan a la quiebra, como en los recientes casos del Bancafé y del Banco de Comercio.

Una pregunta crucial que ni Zapata ni la señora De Bonilla estuvieron en capacidad de responder fue la referente a que si algún otro banco corre el riesgo de cerrar sus operaciones, puesto que se limitaron a aseverar que si la SB y la JM no hubiesen actuado en el marco de la ley y de no haber adoptado medidas del caso, las irregularidades en los bancos continuarí­an sucediendo.

Los dos funcionarios, empero, no se atrevieron a formular la más leve promesa, mucho menos a garantizar que ningún banco del sistema le seguirá los pasos al Bancafé y al Banco de Comercio. Y eso que no son empleadillos de cuarta categorí­a, sino de héroes de las finanzas. Nada menos, pero nada más. Y eso de presentar sus renuncias, es algo que los diputados del FRG deben olvidar. No es ético ni decente. Ni rentable.

Q- Respecto a lo que acontece en la Unidad Nacional de la Esperanza, dos noticias vertidas en una misma nota (elPeriódico 17.01.2007), mueven a reflexionar sobre el rumbo de ese partido polí­tico.

En primer lugar, nadie pone en duda la capacidad cientí­fica y la naturaleza altruista del renombrado cirujano Rafael Espada; pero hay un extenso trecho que lo separa de las funciones que debe cumplir un vicepresidente de la República, si es que, como las encuestas lo presagian, la UNE alcanzara la victoria electoral, y al cardiólogo se le menciona como posible candidato vicepresidencial.

El doctor Espada ya tuvo una no muy feliz experiencia cuando participó de mediador entre el Ministerio de Salud Pública y los médicos de los hospitales nacionales que se declararon en prolongada huelga. Y por mucho que sea el prestigio de este cirujano en el ámbito de sus valiosos conocimientos cardiovasculares, dudo que pueda lidiar con la diversidad de conflictos personales y de arribismo que abundan en una campaña electoral, y si acaso la UNE logra el triunfo en las elecciones venideras, es difí­cil que pueda encarar la complejidad de problemas gubernamentales, que no se resuelven con el corazón, precisamente, sino con pragmatismo cerebral y metálico.

Es correcta, sin embargo, la posición de la UNE de no forjar alianzas con otro partido polí­tico, tomando como base la experiencia que se ha acumulado en coaliciones similares. Para no ir muy lejos, vasta y sobra con observar lo que está ocurriendo en el interior de la Gana. Ni siquiera habí­a transcurrido un semestre de arribar al poder, cuando el Partido Patriota rompió con sus aliados y se volcó a la oposición.

Más cercano en el tiempo, las alianzas de bancadas en el Congreso han sido efí­meras, en vista de que los compromisos se incumplen al presentarse la menor desavenencia; de suerte que a la UNE no le conviene que se le arrime otro partido polí­tico, en búsqueda de posiciones, que no de plasmar acuerdos programáticos y doctrinarios.

De todas maneras, como no tengo pito qué tocar en ese jolgorio, mis palabras salen sobrando.

(Renhé Romualdo Leyba Petatiú, aspirante a precandidato a diputado suplente en la casilla 20 del listado nacional del PUPO, confiesa: Me quieren operar, pero yo desconfí­o mucho de los cirujanos, porque son expertos en manejar cuchillos, se cubren el rostro para no ser reconocidos, lo duermen a uno y se ponen guantes para no dejar huellas).