El día sábado 19 de junio del año 1920 se publicó por vez primera La Hora que vio la luz como un semanario de política y variedades que fundó Clemente Marroquín Rojas y rápidamente se convirtió en diario, cuyo primer director fue don Virgilio Zapata M. Mucho ha ocurrido en la historia del país en estos 89 años y este vespertino ha tenido una vida tan agitada como la de nuestra Patria en el transcurso de esas ya casi nueve décadas.
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Cuatro son las distintas épocas en la vida de La Hora que surge poco tiempo después de las jornadas cívicas de marzo de ese mismo año que pusieron fin a la dictadura de 22 años de don Manuel Estrada Cabrera. Al fin de la dictadura se vivió en Guatemala la inusitada experiencia de la libertad y los jóvenes de ese tiempo aprovecharon espacios para dar rienda suelta a sus ideas para iniciar la construcción de una Guatemala distinta a la que les había tocado vivir bajo la férrea tiranía.
No son 89 años continuos porque en tres ocasiones hubo de suspenderse la publicación de La Hora, siendo la más importante y prolongada la que se marcó por la dictadura de Jorge Ubico y el exilio del fundador del diario. Pero desde 1944, apenas diez días después del triunfo del movimiento encabezado por la juventud de la época, arranca la etapa que actualmente vivimos y en la que La Hora no sólo ha reportado los acontecimientos nacionales y mundiales, sino que en el caso de Guatemala ha sido también un importante actor en un constante esfuerzo por promover la democracia y preservar la libertad de expresión como elemento fundamental de la vida en sociedad.
En 11 años esperamos estar llegando al centenario de la fundación del diario con la satisfacción de que se ha mantenido en el marco de los valores fundamentales que hicieron que Clemente Marroquín Rojas aprovechara los aires de libertad tras el triunfo del Movimiento Unionista que encumbró en la presidencia a don Carlos Herrera, para fundar su propio periódico luego de haber escrito combatientes artículos durante los meses finales de la tiranía en el periódico El Estudiante, portavoz de la juventud que fue parte de aquella valiente gesta en la que destacaron figuras como la de don Julio Bianchi, don Tácito Molina, don José Azmitia y donde surgieron dirigentes como los que luego fueron reconocidos como miembros de la Generación de 1920 y obreros como Tonito Obando, muchos de los cuales tuvieron participación destacada en la llamada Semana Trágica, cuando el Ejército fiel a Estrada Cabrera se enfrentó al pueblo en armas que mantuvo el ataque a La Palma, residencia del gobernante, hasta que lograron apartarlo del poder.
Pueden existir diferencias ideológicas entre los fundadores de La Hora y sus sucesores, pero nunca ha existido discrepancia en cuanto al compromiso de servir a Guatemala, de alentar la lucha por la democracia y la justicia en todo el sentido de la palabra. Y ahora, al arribar a este aniversario, vemos que tras 89 años, como diría Monterroso, allí están muchos de los dinosaurios dañinos para la Patria y no queda sino renovar el compromiso de luchar contra ellos con la energía y el vigor recibidos como herencia.