En la cuerda floja


Calderón juró por su honor que no está implicado en el escándalo.

El presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, se encuentra en la cuerda floja por las acusaciones de manipulación de una reciente asamblea general del club, que puede desestabilizar un equipo que ha registrado una mejora desde el inicio del año.


Calderón, de 57 años, juró por su «honor» en la noche del miércoles que no está implicado en el escándalo denunciado por los medios, según los cuales, falsos socios del Real Madrid participaron el 7 de diciembre pasado en una asamblea en la que se aprobó la gestión contable del último ejercicio.

El presidente del Real Madrid, salido de unas controvertidas elecciones en 2006 y cuyo mandato expira en 2010, anunció el despido de un empleado y la dimisión de un directivo en relación con este «grave» asunto, pero excluyendo su renuncia o elecciones anticipadas.

No obstante, las voces que piden su dimisión se multiplicaron este jueves, así­ como las revelaciones del rotativo deportivo Marca, que, mostrando fotos, afirmó que Calderón o su entorno conocí­an personalmente a los «infiltrados» que habí­an votado ilegalmente en su favor en la asamblea.

El rotativo El Mundo, en un duro editorial, reclamó su dimisión «inmediata» para «pasar una de las páginas más lamentables» de la historia del club campeón liguero, cuya «marca» simboliza a España en el mundo entero.

Y en un momento en que el asunto dominaba este jueves las tertulias de los medios audiovisuales, los sondeos organizados en las páginas web de los diarios mostraban que casi 9 de cada diez internautas no cree el desmentido de Calderón.

Este último, antiguo abogado, se dijo dispuesto a organizar una nueva asamblea, pero los especialistas consideran que va a ser difí­cil que se mantenga mucho más tiempo a la cabeza del Real Madrid, el club más rico del mundo con un presupuesto de 400 millones de euros.

Según el otro rotativo deportivo madrileño AS, Calderón, que admitió él mismo que no le queda mucho tiempo, intentará aguantar hasta el verano antes de reconsiderar su situación.

El presidente del club nueve veces campeón de Europa insistió en que no querí­a marchar inmediatamente, para no desestabilizar al club y sumirlo en una crisis, en un momento en que el club, tras una inicio de temporada difí­cil, parece recuperarse tras la llegada del nuevo entrenador Juande Ramos, aunque sigue lejos, a 12 puntos del lí­der liguero, el FC Barcelona.

Y una crisis supondrí­a un perjuicio cuando el club, decepcionante en la Liga de Campeones desde su último tí­tulo en 2002, se prepara para afrontar al Liverpool a finales de febrero en los octavos de final del máximo torneo continental por clubes.

No es fácil dirigir un gran club en España. El presidente del Barí§a, Joan Laporta, también sufrió en agosto pasado ante el descontento de sus socios por los malos resultados del club, que se muestra imparable esta temporada.

Para Calderón, el final parece, no obstante, estar cerca y la actitud hacia él del público en el Bernabéu en el próximo partido de la 19ª jornada de Liga el domingo contra Osasuna puede ser determinante.

Esta nueva crisis ha estallado cuando algunos medios creen que el ex presidente de la era «galáctica» del Real, Florentino Pérez, podrí­a intentar volver a ponerse al frente del club merengue.