Por la aprensión de algunos de mis contados lectores, a causa de los trágicos terremotos ocurridos en Haití y de los sismos registrados en Guatemala, reproduzco resumidamente un artículo que publiqué en abril de 2009, acerca de las recomendaciones que en casos de temblores propone Doug Copp, experto en Mitigación de Desastres, quien ha estado dentro de 875 edificios colapsados y ha trabajado en grupos de rescate en 60 países, de manera que sus consejos están basados en las experiencias que ha tenido.Â
En 1996 filmó una película documental que prueba que su método de sobrevivencia es correcto, porque en cualquier derrumbe hay altas posibilidades de sobrevivir si se adapta a lo que denomina «El Triángulo de la Vida». En la simulación se utilizaron 20 maniquíes, de los cuales 10 fueron colocados en lugares que hasta entonces se consideraban como posibles lugares seguros. Los otros 10 fueron colocados en «El Triángulo de la Vida». Se hizo explotar un edificio y después se comprobó que los primeros 10 maniquíes estaban destrozados, y los otros 10, situados en «El Triángulo de la Vida», se encontraban en buenas condiciones.
  Cuando un edificio colapsa el peso del techo cae sobre los objetos o muebles y los aplasta, pero queda un espacio vacío justo al lado de ellos, es «El Triángulo de la Vida»Â Cualquier persona que trate de cubrirse o colocarse debajo de algo durante un terremoto, es aplastada, y por eso no conviene ubicarse debajo de escritorios, camas, automóviles. Se puede sobrevivir en un agujero pequeño, cerca de un sofá, por ejemplo, asumiendo la posición fetal.
  Los edificios de madera son las construcciones más seguras para sobrevivir un terremoto, porque la madera es flexible y se mueve con la fuerza del sismo; pero como generalmente los edificios y las viviendas son de concreto, si llegan a colapsar, siempre se crean grandes espacios vacíos. Si usted está en su cama y ocurre un terremoto, ruede hacia el piso y quédese en el espacio vacío que existe alrededor de la cama. Si comienza un sismo y no puede salir de inmediato, acuéstese en posición fetal al lado de un sofá, una silla o muebles grande. Si se para debajo de una puerta puede morir aplastado por el techo, porque está debajo del marco, que cede y se mueve hacia delante, hacia atrás o a un costado.
   Trate de no salir por escaleras, porque se mueven de forma diferente al resto del edificio. Conviene colocarse cerca de las paredes exteriores de los edificios o alejarse lo más distante que pueda. Si está dentro de un vehículo, salga del automotor y siéntese o acuéstese a su lado, pues lo que caiga sobre el auto, siempre dejará un espacio vacío a sus lados, donde usted podrá refugiarse.
    (Romualdo Tishudo dice que lo mejor es mecerse al vaivén del terremoto. Por lo menos morirá danzando).