Los ciudadanos, ante la obligación de votar, de elegir y decidir si Guatemala continúa deteriorándose, estamos en capilla ardiente. Podemos regresar al pasado, volver a la represión, a la falta de Estado de Derecho o podemos marchar al futuro, a un horizonte para todos y no para unos pocos, donde el Gobierno sea del pueblo y para el pueblo. Nuestro voto será determinante.
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Guatemala está en capilla ardiente, como en pocas oportunidades desde que se inició el período constitucional, nos encontramos entre la espada y la pared. Ningún binomio obtendrá la mayoría en la primera vuelta, quienes encabezan las opiniones no lo harán con un rotundo respaldo. Los dos binomios que se perfilan para pasar a la segunda vuelta son indudablemente distintos: uno ofrece mano dura y otro esperanza.
La capilla ardiente puede convertirse en una muerte civil, en muerte social, en mayor radicalismo económico, lo que hará enfrentarse a los guatemaltecos con los guatemaltecos. La paz no se logra con represión, con hambre, debe respetarse el Estado de Derecho y producirse la justicia social. Como era de esperarse, la cúpula económica esperó el último momento para utilizar los medios y las encuestas y tratar de convencer que hay un empate entre los dos binomios presidenciales que pasarán a la segunda vuelta, desean que se elija y continúe un gobierno subordinado a sus intereses, fomentando con ello la pobreza y la criminalidad.
El deterioro social, el incremento de la pobreza es la causa de la criminalidad y la violencia. Es obligación de quienes queden electos responder a quienes confiaron en ellos, luchando para que el gobierno sirva y represente a todos, desterrando la debilidad del Estado, suprimiendo los privilegios, mejorando la inversión pública en favor de la mayoría, de quienes integran la clase media, el pequeño y mediano empresario, la fuerza laboral y los campesinos, buscando el progreso y el pago de impuestos de forma proporcional a sus recursos para que exista un Estado que pueda impartir y proveer de educación, salud, infraestructura y seguridad, y de esa manera se logre el sueño de una mejor oportunidad de vida para los jóvenes y niños, evitando que los guatemaltecos inmigren o se involucren, por necesidad, en el crimen.
La capilla ardiente, el nueve, es sumamente importante en lo que se refiere a la integración del poder legislativo: El problema no está en que algunos o muchos de los diputados puedan quedar reelectos o que no hayan sido candidatos anteriormente, todos los candidatos que se proponen tienen sus compromisos individuales y su pasado, ejemplo: Carlos Arias es ex directivo de la Cámara de Industria y CACIF, muchos años ha representado a los patronos en la Comisión Nacional del Salario y se ha opuesto a las mejoras salariales; Nineth Montenegro ha realizado su crítica a parte del Estado Mayor Presidencial, pero inexplicablemente ha permanecido muda ante la reciente denuncia de malversación en el EMP, en la época de Otto Pérez; Anabella de León canta contra la corrupción, pero quienes la conocen saben que solo es música y nada de ópera.
Al votar pidámosle a Dios que nos ilumine, guíe nuestra mano en base a principios, que no nos engañe la propaganda o las encuestas manipuladas.