Guinea Bissau, considerada por la ONU como «una plataforma» en ífrica del tráfico de la cocaína sudamericana hacia Europa, celebra el domingo elecciones legislativas, de las que la comunidad internacional espera que sirvan a estabilizar el país.
La votación, que costará 8 millones de dólares (6,3 millones de euros) pagados por la comunidad internacional, está considerada como un momento crucial en la reconstrucción de este país, aún sumido en la inestabilidad política diez años después de la guerra civil de 1998-1999.
En décadas pasadas este país de ífrica occidental vivió varios golpes de Estado y levantamientos. En los últimos años, Guinea Bissau, uno de los países más pobres del mundo, se ha convertido en un punto clave de tránsito de la cocaína latinoamericana destinada al lucrativo mercado europeo.
Desde el regreso a la presidencia de Joao Bernardo Vieira en 2005, que ya dirigió el país entre 1980 y 1999, Guinea Bissau ha tenido tres primeros ministros y un intentona golpista fallida.
Los expertos internacionales sostienen que Guinea Bissau se ha convertido en el primer «narcoestado» africano, controlado por cárteles de la droga y desamparado a causa de una legislación insuficiente.
La mayoría de los 1,6 millones de habitantes de Guinea Bissau vive en la pobreza. Desde mayo, una epidemia de cólera ha matado al menos a 216 personas. Sólo el 37% de la población ha ido a la escuela y la esperanza de vida es de apenas 46 años.
El domingo, más de medio millón de votantes están llamados a las urnas para elegir a 102 diputados por un mandato de cinco años.
El costo de la votación, estimado en unos 8 millones de dólares por Naciones Unidas, correrá a cargo de la Unión Europea, la ONU, la Comunidad Económica de Estados de ífrica Occidental (ECOWAS), España, Angola, Brasil, Portugal y Alemania.
En las elecciones habrá al menos 154 observadores internacionales, entre ellos 51 de la UE.
El pasado mes el Consejo de Seguridad de la ONU se dijo «gravemente preocupado por el continuo aumento del tráfico de drogas, así como del crimen organizado, que amenaza la paz y la seguridad en Guinea Bissau y en la subregión (de ífrica occidental)».
El narcotráfico ha ocupado un lugar preponderante en la campaña electoral, y los principales partidos se acusaron mutuamente de aprovechar el tráfico de drogas para financiarse.
«Ningún líder desde 1974 (año de la independencia de Guinea Bissau de Portugal) ha intentado sentar las estructuras necesarias para el funcionamiento de un Estado democrático», denunció en julio en un informe International Crisis Group.
En las legislativas, el presidente Vieira, que desde 2005 ha tenido dificultades para formar una mayoría parlamentaria, espera el apoyo del Partido Republicano para la Independencia y el Desarrollo (PRID).
Pero el favorito es el Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde, (PAIGC), por delante del Partido de la Renovación Social (PRS).