Empuje del yen tras el triunfo de la oposición


El yen se reforzó rápidamente hoy frente al dólar y al euro; alcanzó su nivel más alto de las últimas siete semanas frente al billete verde, después del triunfo de la oposición centrista en las legislativas japonesas y el final de dos años de bloqueo institucional.


A la medianoche (hora de Guatemala) el dólar valí­a 92,74 yenes, contra 93,59 yenes el viernes por la noche, y el euro 132,35 yenes contra 133,92. El euro también retrocedí­a respecto al dólar, hasta los 1,4270 dólares contra 1,4304.

Tras un inicio con fuertes subidas, la Bolsa de Tokio se vio penalizada por este avance del yen que perjudica a los exportadores. El í­ndice Nikkei cerró la sesión con una caí­da del 0,40% y quedó en 10.492,53 puntos.

Al principio de la mañana, el Nikkei habí­a dado un salto de hasta un 2,21% y registró su nivel más alto del año en plena sesión, reflejo de la satisfacción de los inversores por el cambio polí­tico en Japón.

El Partido Demócrata de Japón (PDJ, centro), principal fuerza de oposición, se adjudicó ayer la mayorí­a absoluta en la Cámara de Diputados y pasó capí­tulo a 54 años de hegemoní­a conservadora en la vida polí­tica del archipiélago.

Según las proyecciones de los medios de comunicación, el PDJ obtuvo 308 escaños sobre 480, y 119 el Partido Liberal Demócrata (PLD), la formación derechista del primer ministro saliente Taro Aso. Los resultados oficiales del escrutinio se conocerán hoy.

Mayoritario en las dos cámaras parlamentarias, el PDJ va a tener carta blanca para aplicar su vasto programa social (subsidios familiares, ayudas a los más desfavorecidos, reducción de impuestos a las pequeñas empresas, etc.) encaminado a reactivar el consumo y frenar el declive demográfico.

«Damos mucha importancia al crecimiento económico, pero antes que nada tenemos que aumentar los ingresos de los individuos», recalcó el futuro primer ministro y lí­der del PDJ, Yukio Hatoyama.

Esta alternancia histórica marca el final de dos años de parálisis casi total de la vida institucional de Japón.

Después de perder el control del Senado, que en agosto de 2007 pasó a manos del PDJ y sus aliados, los conservadores del PLD han tenido grandes dificultades para gobernar como querí­an.

La mayor parte de los proyectos de ley se han topado con la obstrucción de la Cámara alta.

«Inicialmente, los mercados se van a sentir inmensamente aliviados al desaparecer todas estas incertidumbres y que al menos las dos cámaras del Parlamento vuelvan a estar dominadas por un solo partido», explicó Noriko Hama, una economista de la Doshisha Business School de Kioto.

La subida del yen «refleja el optimismo acerca del nuevo poder», consideran los economistas de Barclays Capital. «Pero los resultados están en la lí­nea de los sondeos y deberí­an reflejarse ampliamente en los precios del mercado. Por eso pensamos que el impacto positivo para le yen será limitado».

Según Richard Jerram, economista de Macquarie Securities, el programa del PDJ genera «perspectivas de aceleración del crecimiento, pero su credo económico de base no es particularmente amigo con los mercados».

«Después de la mala gestión prolongada del PLD, la polí­tica económica deberí­a dar un giro deliberado casi socialista», vaticina.

El programa del PDJ de reactivación por el consumo se topa con el escepticismo de muchos economistas, que se interrogan sobre todo sobre su financiación cuando la deuda pública japonesa alcanza ya un 170% del PIB. Los medios empresariales tampoco tienen fama de ser muy favorables a Hatoyama.

La poderosa patronal Nippon Keidanren, sustento tradicional del PLD, se ha mostrado muy discreta tras la victoria del PDJ.

«No creo que las grandes empresas puedan permitirse dar la impresión de remolonear o de oponerse a las voluntades de un partido que ha conseguido tal apoyo popular. Estoy segura de que se adaptarán a la nueva situación polí­tica», predijo Hama.