El consorcio que construye las nuevas esclusas del Canal de Panamá dijo que corrigió el pago a 850 obreros a los que por un problema en el sistema de planilla les llegó su sueldo incompleto, lo que desembocó en una huelga de casi seis mil trabajadores para exigir también incrementos salariales que cumplió el viernes cinco días.
Mientras, el Gobierno y las partes en conflicto siguieron las negociaciones hasta el anochecer para tratar de llegar a un acuerdo sobre las exigencias obreras.
La ministra de Trabajo Alma Cortés dijo que en las negociaciones con la empresa y la dirigencia sindical se busca llegar a un acuerdo que garantice un «sueldo justo» a los obreros, con el fin de que retornen a sus puestos «tranquilos y entusiasmados».
La huelga ha paralizado el proyecto más importante de la ampliación canalera, que tiene un costo de 5.250 millones de dólares y debe estar lista en agosto de 2014.
Grupo Unidos por el Canal (GUPC), de capital español, italiano, belga y panameño, informó en un comunicado enviado a The Associated Press que ha pagado la diferencia del salario que por un error no llegó a 18% de sus obreros la primera quincena de enero, una falla que el gobierno cuestionó y que dijo no puede volver a repetirse.
La empresa señaló que la demanda de los huelguistas sobre incrementos del salario mínimo, que es de 2,90 dólares la hora, debe ser resuelta por el gobierno.
«El tema de la fijación de un nuevo salario mínimo no justifica el paro ilegal que se mantiene, ya que superado el problema del pago incorrecto… la discusión puede llevarse a cabo sin afectar la obra», planteó el consorcio, que ganó en 2009 la licitación para construir las nuevas esclusas por un costo de alrededor de 3.200 millones de dólares.
Los líderes huelguistas sostienen que merecen ganar mucho más por tratarse de una obra canalera multimillonaria y en la que, según afirman, la mano de obra extranjera (el 4%, según la empresa) es mejor pagada.
Los dirigentes de los huelguistas han realizado varias propuestas de incrementos salariales durante las negociaciones, pero que están muy por encima de las que sugiere el gobierno. Saúl Méndez, del sindicato de la construcción, dijo que piden algo más de 5,00 dólares por hora de trabajo.
Representantes de GUPC señalaron que la empresa está dispuesta a pagarles a los huelguistas el 50% de los salarios de los cinco días que no han trabajado para que retornen a sus labores el sábado.
El gobierno ha llamado a los obreros a regresar a sus labores al considerar que le está causando daños a una obra de importancia local e internacional, pero los dirigentes sindicales sostienen que no levantan la paralización hasta que tengan una respuesta satisfactoria a sus reclamos salariales.
Los huelguistas también exigen mayores medidas de seguridad y salubridad en la obra.