«Emergentes tienen responsabilidades», dice Strauss-Kahn


El director general del FMI, Dominique Strauss-Kahn (D) estrecha la mano de Zoellick, presidente del Banco Mundial. AFP PHOTO / TIM SLOAN

Los paí­ses emergentes tienen responsabilidades dentro del sistema económico internacional, declaró hoy el director general del FMI, Dominique Strauss-Kahn, en alusión al debate sobre una posible «guerra de divisas» en el mundo.


«Creo que es legí­timo insistir en el hecho de que cuanta más voz y representación tengan los paí­ses emergentes en el Fondo más responsabilidad tendrán en la estabilidad del sistema», indicó Strauss-Kahn en una rueda de prensa previa al inicio de la asamblea semestral del Fondo Monteario Internacional (FMI).

«Puedes estar en el centro del sistema, pero eso implica tener más responsabilidad sobre lo que haces y las consecuencias de lo que haces en la economí­a mundial», añadió.

Strauss-Kahn ha expresado en los últimos dí­as su inquietud en varias entrevistas periodí­sticas acerca de las declaraciones de ciertos miembros emergentes del Fondo sobre medidas a tomar ante la depreciación continua del dólar.

El ministro de Finanzas brasileño, Guido Mantega, aludió a una «guerra de divisas» recientemente para ilustrar lo que considera una injusta apreciación del real.

Brasil ha reforzado entre otras cosas la imposición fiscal a la entrada de capitales extranjeros como parte de su polí­tica para intentar luchar contra la apreciación del real.

Strauss-Kahn dijo que intervenir en el mercado para modificar el curso de una moneda no significa tener una polí­tica contraria al libre mercado, en referencia a China.

Al final de todo «el precio de una moneda es el precio de una acción y tiene que cambiar» en función de los movimientos de los mercados, añadió.

Los paí­ses preocupados por la excesiva entrada de capitales exteriores, como Brasil, tienen todo el derecho a tomar acciones individuales, pero el diálogo debe continuar dentro del G20 (paí­ses avanzados y emergentes) para alcanzar acuerdos, añadió.

«El impulso no está desapareciendo pero sí­ está decreciendo, y todo el mundo tiene que tener en mente» la coordinación, pidió.

Tras el estallido de la crisis financiera a finales de 2008, los lí­deres del G20 celebraron tres cumbres para coordinar esa respuesta de acciones, pero la reforma de la regulación internacional sigue atascada, entre otros asuntos.