Agencia de Noticias La Nana
El 9 de septiembre, Guatemala vivió un día de elecciones, y mientras las y los adultos emitían su voto, en algunos lugares temerosos de lo que podría ocurrir, las y los niños acudieron a los centros de votación que se les habían asignado con energía y entusiasmo.
De esta cuenta, niñas y niños de pocos años, adolescentes y mucha gente alegre participaron en las mesas en donde se tenían los listados de los infantes empadronados, en las urnas emitiendo su voto, y cuidando que cada uno de ellos tuviera la atención necesaria. La emoción de apretar el crayón y marcar en la papeleta era evidente, y aunque muchos sabían perfectamente qué hacer y por quién votar, hubo otros que llenaron de creatividad las papeletas, aunque esto les hiciera anular el voto, cosa que no les preocupó, porque para ellos lo más importante era participar.
Los niños y niñas votaron por su candidato preferido, por el que sus papás les sugirieron o bien por el que causó mayor efecto en ellos con su propaganda y vivieron una fiesta electoral en donde lo que premió fue la alegría.