Los electores del estado de New Hampshire (noreste) votan hoy por sus candidatos a los comicios presidenciales del 7 de noviembre, con el fenómeno Barack Obama amenazando las ambiciones de la ex primera dama Hillary Clinton.
Del lado demócrata, estas elecciones son claves para Clinton, cinco días después de su derrota en Iowa, con sondeos no demasiado alentadores a nivel del país y de este pequeño pero crucial estado de Nueva Inglaterra.
Una encuesta nacional señala que Obama, el más joven de los precandidatos estadounidenses, alcanzó a Clinton en la primera posición de los demócratas de cara a las presidenciales de noviembre.
En efecto, Clinton y Obama están empatados en 33% de las intenciones de voto a nivel nacional, según la firma Gallup. A mediados de diciembre, previo a la victoria de Obama en la primer interna, Clinton lo aventajaba por 12 puntos en las encuestas nacionales.
Obama tomó además la delantera en los sondeos previos a las primarias de New Hampshire. Una encuesta de USA Today/Gallup señala que el líder negro tiene 13 puntos de ventaja sobre Clinton.
Del lado republicano, el vencedor de Iowa Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas, también al igual que Obama se beneficia de un formidable efecto trampolín que lo colocó en la tercera posición de los sondeos.
Para ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, un acaudalado empresario mormón, un mal desempeño en New Hampshire podría en cambio poner freno, sino término, a sus ambiciones presidenciales. En el pasado, muchos candidatos tiraron la toalla tras una derrota en las primarias de este pequeño Estado de la costa este de Estados Unidos.
Contrariamente al sistema de «caucus» donde los electores de un mismo partido se congregan y discuten se según su afinidad, las primarias parecen más bien una elección normal.
New Hampshire organiza primarias «semi abiertas». Los electores que no están inscritos en ningún partido pueden participar en la primaria demócrata o republicana. En cambio, los electores inscritos como republicanos o demócratas no pueden votar en la primaria del otro partido.
Unos 850.000 votantes están inscritos en las listas electorales de New Hampshire: 26% demócratas, 30% republicanos y 44% independientes.
En 2004, cerca de 220.000 electores participaron en las primarias que debían decidir al candidato demócrata. El presidente George W. Bush no tenía rival del lado republicano.
El demócrata John Kerry, que había vencido en los caucus de Iowa ocho días antes, confirmó su victoria al vencer también en las primarias de New Hampshire.
Mucho más atrás en la historia, New Hampshire permitió rescatar a candidatos de la sombra o, al contrario, dar un final prematuro a las ambiciones de los aspirantes a la Casa Blanca.
Pero el vencedor de las primarias de New Hampshire no siempre se quedó con la investidura de su partido.
Los centros de votación abrieron hoy para las cruciales primarias del estado norteamericano de New Hampshire (este), donde los sondeos muestran al ascendente demócrata Barack Obama con posibilidades de alcanzar una segunda victoria sobre Hillary Clinton.
Si el joven senador de Illinois confirma su victoria de Iowa, asumirá en posición de fuerza el resto de la carrera. Si la ex primera dama sale victoriosa, retomará el dinamismo frente a la próximas citas electorales. Con un nuevo fracaso, su tarea será mucho más difícil.
Pero las cosas parecen estar cada vez peor para la ex primera dama. Obama, el más joven de los precandidatos estadounidenses, alcanzó a Clinton en la primera posición demócrata en un sondeo nacional.
En efecto, Clinton y Obama están empatados en 33% de las intenciones de voto a nivel nacional, según una encuesta de Gallup. A mediados de diciembre, previo a la victoria de Obama en la primer interna, realizada el jueves en Iowa, Clinton lo aventajaba por 12 puntos en las encuestas nacionales.
Obama lleva además la delantera en los sondeos previos a las primarias de New Hampshire. Una encuesta de USA Today/Gallup señala que el líder negro tiene 13 puntos de ventaja sobre Clinton.