El ex jefe de gobierno laborista israelí Ehud Barak esgrimió la amenaza de realizar elecciones anticipadas, mientras el gabinete de Ehud Olmert examinaba hoy la parte secreta del informe de la comisión de investigación sobre la guerra en Líbano.
Barak volvió a la arena política al afirmar anoche que llamará a elecciones anticipadas si gana las primarias laboristas del 28 de mayo.
Esto ocurre tras el demoledor informe provisional de la comisión de investigación del juez Eliahu Winograd sobre las fallas de la guerra en el Líbano, publicado el lunes pasado.
Barak se abstuvo de fijar la fecha de esta eventual consulta, pero se declaró dispuesto «a asumir durante este periodo transitorio las funciones de ministro de la Defensa», ejercidas actualmente por el número uno del laborismo Amir Peretz.
Ex jefe del estado mayor, cubierto de condecoraciones, Barak figura entre los favoritos para las primarias laboristas, a pesar de que su nombre está vinculado al fracaso de las negociaciones de Camp David de julio de 2000 con Yasser Arafat y el presidente estadounidense Bill Clinton, cuando era Primer Ministro.
Según un sondeo publicado el miércoles por el Yédiot Aharonot, Barak obtendría en la primera vuelta 32% de los sufragios, contra 29% para Ami Ayalom, un ex jefe del Shin Beth, y 18% para Amir Peretz.
Siempre según este sondeo, Ayalon quien ganaría en la segunda vuelta frente a Barak.
El comité central laborista debe reunirse el domingo para discutir sobre el informe Winograd que critica severamente a Olmert, Peretz y al ex jefe del estado mayor Dan Halutz.
Durante la reunión podría votarse si se mantiene o no el partido en la mayoría de gobierno.
En caso de que se pronunciara contra la cohabitación con Olmert, «el partido fijaría una fecha para irse», indicó un oficial laborista que pidió el anonimato.
El jefe de la oposición, Benjamin Netanyahu, número uno del Likud (derecha) también se pronunció por elecciones anticipadas, de las cuales saldría como el gran vencedor, según los sondeos.
Si los 19 diputados laboristas se retiraran de la mayoría, Olmert sólo quedaría con el apoyo de 59 de los 120 ediles de la Cámara.
En tal caso le quedarían tres opciones: la dimisión, una reestructuración del gabinete o elecciones anticipadas.
Según los analistas, desde el ministerio de la Defensa, Barak podría revertir la tendencia y superar a Netanyahu en una futura confrontación.
De su lado, Ayalon se las arreglaría en una nueva cohabitación con el Kadima, dotado de una nueva dirección hasta el fin de la legislatura en 2010.
La más notable rival de Olmert en el Kadima es la ministra de Relaciones Exteriores Tzipi Livni.
El gabinete de seguridad se reunió el miércoles a puertas cerradas para examinar la parte secreta del informe Winograd.
«No habrá comunicado de esta reunión, salvo si se trata de decisiones operacionales», indicó el portavoz de Olmert.
Según la prensa israelí, la comisión Winograd se disponía publicar los testimonios de Olmert, Peretz y Halutz.