El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, abogó hoy por el diálogo como única solución para resolver las cuestiones nucleares norcoreana e iraní, al tiempo que advertía de que la energía nuclear conlleva riesgos.
ElBaradei, que se encontraba en Pekín para participar en una conferencia internacional, consideró que las presiones internacionales ejercidas desde 1992 sobre el régimen comunista norcoreano han sido infructuosas.
«Evidentemente hemos cometido muchos errores de gestión en esta cuestión y (…) los recientes desarrollos han representado un nuevo revés», declaró a la prensa.
La semana pasada, Pyongyang decidió retirarse de las negociaciones multilaterales sobre su desnuclearización y reanudar su programa nuclear después de que la ONU condenase su lanzamiento de un cohete el pasado 5 de abril.
Los inspectores de la agencia atómica de la ONU, desplegados en Corea del Norte para verificar el proceso de desnuclearización, abandonaron el país el pasado jueves.
ElBaradei llamó en Pekín a una rápida reanudación de las tratativas multilaterales a fin de que los inspectores vuelvan al terreno.
«Vamos posiblemente a atravesar un periodo de confrontación (…) pero espero que sea corto, que las discusiones a seis países se reanuden y la AIEA pueda volver» a Corea del Norte, declaró a la prensa.
Las negociaciones entre las dos Coreas, Estados Unidos, China, Japón y Rusia comenzaron tras el fracaso de un acuerdo de 1994 entre Washington y Pyongyang que preveía el abandono del programa nuclear norcoreano a cambio de una ayuda energética.
Mezclando diálogo, confianza y rechazo del enfrentamiento, ElBaradei defendió la misma óptica en lo relativo al programa nuclear iraní y se declaró «muy optimista» tras los recientes gestos de apertura de Teherán y Washington.
«Estoy sumamente contento del cambio de política de Estados Unidos, que abandona la confrontación por el diálogo y el respeto mutuo», declaró.
«He dicho a mis colegas iraníes que debía haber reciprocidad y que debían tender la mano, y lo que hemos escuchado de Irán también es muy diferente, hay un tono mucho más moderado», dijo.
«Soy muy optimista sobre esta actitud completamente nueva y espero que funcionará», agregó.
Irán anunció la semana pasada que presentaría una nueva oferta en respuesta a la que le hicieron las grandes potencias para obtener la suspensión de su controvertido programa nuclear.
La energía nuclear, en pleno desarrollo, plantea riesgos en el ámbito de la seguridad tecnológica y de la lucha contra la proliferación de armas, recordó por otra parte ElBaradei.
La crisis de recursos energéticos y la lucha contra el calentamiento climático debido al uso de energías fósiles han impulsado la actividad nuclear, subrayó el director de la AIEA, pero «en algunos países, vemos una combinación perturbadora de reactores antiguos, operaciones mal administradas y financiación insuficiente».
ElBaradei hizo asimismo hincapié en el peligro de la proliferación atómica, cuando un país está dotado de recursos nucleares civiles y de tecnología.
Organizada por la AIEA, la conferencia de tres días que se celebra en Pekín reúne a responsables de más de 60 países para analizar el futuro de la energía nuclear.