Al analizar los resultados de los votos que los 14 binomios presidenciales obtuvieron, es evidente el importante mensaje que los votantes que ejercieron su deber y derecho de voto, le envían a los partidos políticos, especialmente a aquellos que no obtuvieron el 5% del sufragio.
jfrlguate@yahoo.com
Interesante, aunque no determinante, es el resultado obtenido por UCN al lograr el 3.16% del voto, evidenciando que sí existen los hijos predilectos en los departamentos. Mario Estrada obtuvo que le distinguiera Jalapa como hijo predilecto políticamente, lo mucho que se invirtió en este departamento durante el anterior gobierno es un activo que Mario capitalizó; sin embargo, mejor le hubiera ido encabezando el listado nacional, espacio que le cedió a un astuto diputado que no se arriesgó a ser candidato por su distrito, Quetzaltenango y Mario tendría más fuerza política en UCN y continuaría como diputado.
El binomio «Menchú-Fernando» que obtuvo el 3.09% de la votación, evidencia que Rigoberta no debió haber aceptado la candidatura a Presidente, otro resultado habría sido para ella si hubiera optado por encabezar el listado nacional de diputados. Esta candidatura evidenció que una cosa es ser conocida a nivel internacional y otro cantar se dio internamente. Para colmo de males, inexplicablemente le acompañó un empresario sin sensibilidad social o trascendencia política. Astutamente, Nineth Montenegro fue la gran beneficiada, no sólo continúa su carrera parlamentaria sino agregó a dos diputados que le serán incondicionales. Después de esta experiencia, Rigoberta debe comprender que en política no debe correr sino caminar.
El Partido Unionista obtuvo el 2.92% de los votos; siendo un partido con un buen arraigo en el departamento de Guatemala, debe de aceptar que el hábito no hace al monje y que no pueden pretender tener candidaturas presidenciales que no sean verdaderamente líderes incuestionables de su movimiento político, prueba de ello es que ílvaro Arzú obtuvo con su liderazgo más del 50% de los votos en la capital, sus candidatos a diputados mantuvieron una respetable presencia en el Congreso. Estos dos logros contrastan con el resultado del binomio presidencial.
La población claramente manifestó que las personalidades son importantes en atraer el voto, que el símbolo partidario es un respaldo pero que el voto en cascada, a pesar que públicamente lo solicite una figura política como ílvaro Arzú, no implica que los votantes lo acepten.
Todos los partidos deben buscar la institucionalidad y descartar el cacicazgo, el liderazgo no se hereda y tratar de hacerlo es un grave error que puede destruir cualquier organización política. La conclusión política, que por el bien del país debe materializarse en el corto futuro, es que la democracia en Guatemala requiere la consolidación partidaria en no más de seis partidos representativos, edificados y desarrollados sobre principios políticos, económicos y sociales, no construir alrededor de personas, familias o cacicazgos que por ser dueños de la secretaría general o de la ficha del partido disponen internamente a dedo quienes son los candidatos a nivel nacional, perjudicando al sistema de partidos.
La democracia es la búsqueda de consensos, soluciones sociales y económicas. El pueblo señala y requiere partidos y gobiernos del pueblo y para el pueblo.